Los seres humanos somos seres sociales. Buscamos las interacciones con otras personas y vivimos rodeados unos de otros. De hecho, necesitamos de los demás para poder vivir adecuadamente. La evolución nos ha demostrado que vivir acompañado es más beneficioso, y así lo ha hecho nuestra especie desde sus inicios.

La psicología social estudia nuestra vida acompañados de los demás

Cada uno de nosotros es único, con su personalidad propia y diferente, con su forma de ver el mundo. Por lo tanto, las interacciones entre personas son igualmente cambiantes, y dan lugar infinitas combinaciones.

La psicología social es una de las ciencias que estudian las relaciones entre personas, conociendo sus peculiaridades. Sin embargo, existen algunos aspectos, algunas curiosidades, que actúan dentro de todo este mundo, y que parecen igualarnos. A continuación echaremos un vistazo a algunas de estas curiosidades de la psicología social.

El grupo te hará contestar mal

Todos sabemos que los grupos ejercen una influencia sobre nosotros, es lo que comúnmente llamamos “presión de grupo” o “presión social". Sin embargo, puede que no imagines el poder tan grande que pueden llegar a tener. Como podemos leer en Psicología y Mente, el psicólogo estadounidense Solomon Asch realizó un curioso experimento allá por la década de los 50. ¿En qué consistía?

Un curioso experimento, con un investigador y unos cómplices voluntarios

Asch juntó a un grupo de sujetos, y les contó lo que tenía planeado, en lo que también conocemos como el experimento de conformidad. El psicólogo y los propios participantes, compinchados, pondrían a prueba a un único voluntario, que no tendría ni idea de nada. Todo se basaba en 3 líneas de diferente longitud.

En grupos de unas 9 personas, en las que una de ellas era el conejillo de indias, Asch realizó una pregunta. Teniendo en cuenta las dos imágenes, ¿cuál de las 3 barras (A, B o C) tiene la misma longitud que el ejemplo? ¿Sencillo no? Durante los primeros intentos, todos contestaban correctamente, sin problemas.

¿Qué barra tiene la misma longitud que el ejemplo? Wikipedia

Sin embargo, lo bueno empezaba a partir del tercer ejemplo. Llegados a ese punto, todos los sujetos compinchados con el investigador deberían contestar igual, pero fallando. Refiriéndonos a la imagen que puedes ver arriba podrían haber contestado que la barra A era claramente igual al ejemplo. Los participantes contestarían por turnos, uno tras otro, siendo el último, de manera premeditada, el sujeto ignorante de la situación. ¿Qué ocurriría entonces?

Y tú, ¿crees que sucumbirías a la presión del grupo?

Ponte en el lugar del conejillo de indias. Puedes ver claramente que la barra C tiene la misma altura que el ejemplo, pero tus compañeros, que siempre habían contestado bien, comienzan a opinar uno por uno. Todos coinciden, y parecen estar totalmente seguros, no hay ninguna duda, en este ejemplo es la barra A la idéntica. Muy atento a los resultados que obtuvo Asch.

Los sujetos llegaron a cambiar su opinión, al menos una vez, hasta en un 76% de los casos. Una cifra realmente impresionante si tienes en cuenta que el dibujo no parece dejar lugar a dudas. De esta manera, y con otros experimentos con modificaciones que siguió realizando, Solomon Asch demostró la increíble influencia que puede tener el grupo sobre un individuo.

El poder del conjunto

Desde los inicios de la psicología social, los investigadores se han interesado por el poder de influencia que tienen los grupos. Por supuesto, Asch no ha sido el único en trabajar este ámbito, ya que incluso Freud tiene una obra dedicada expresamente a ello.

La sugestión como origen de todo

Nos referimos a Psicología de las masas y análisis del yo, que se inspira además en la obra de otro autor, Gustave Le Bon, quien escribió Psicología de las masas. En estas obras se hablaba del término "sugestión", concepto que se contagia entre los distintos individuos del grupo, llevándoles a actuar como uno solo.