Las emociones humanas son un complejo instrumento de adaptación que nos ha brindado la evolución con el paso de miles y miles de años. Aunque a veces te parezca lo contrario, gracias a ellas nuestra vida es más fácil y podemos amoldarnos mejor a nuestro entorno. Pero, ¿por qué?

Son un instrumento que nos ayudó a sobrevivir y prosperar

Esas complicadas sensaciones que en muchas ocasiones no podemos ni describir, ayudaron a nuestros antepasados a prosperar y avanzar. Y es que las emociones nos sirven de guía, indicándonos cómo actuar en cada situación. Las cosas siempre van más allá de lo que solemos pensar.

Desde los comienzos de la psicología, y en concreto desde los primeros estudios de la emocionalidad humana, los investigadores han querido crear clasificaciones. Es una práctica muy extendida en la ciencia esto de clasificar, aunque a veces no sea lo más adecuado. En este caso, podemos decir que era necesario.

Ante la dificultad para conocer las distintas emociones humanas y cómo clasificarlas, distintas líneas de investigación comenzaron. Como apuntan desde Psicología y Mente, la mayoría de estas crearon listas con dos grupos principales: emociones primarias y emociones secundarias.

Las emociones son numerosas y muy diferentes. Emaze

Las emociones primarias

Hablaremos de la clasificación más tradicional, en la que para comenzar tenemos a las llamadas emociones básicas, o primarias. En este grupo podemos encontrar las emociones que probablemente más experimentes a lo largo de tu vida: felicidad, sorpresa, tristeza, asco, miedo e ira. Puede que te parezca curioso, pero sí, el asco también es una emoción. ¿Cuál es el motivo?

Las que más sentirás a lo largo de toda tu vida

Cuando nos referimos a una emoción, y como podemos leer en AECC, hablamos de un estado de activación fisiológico, cognitivo y conductual. Es decir, una experiencia provoca un fenómeno que afecta a nuestro organismo, que nos hace pensar y que nos lleva a actuar. En el caso del asco, podrás comprobar que tienen lugar todos estos procesos.

Emociones secundarias

En este caso nos encontramos con emociones que no suelen aparecer en un primer momento. Este es un grupo en el que los fenómenos necesitan algo más de tiempo, además de la influencia de otros aspectos, como la gente que nos rodea, la sociedad.

La sociedad juega aquí un papel muy importante

Suelen aparecer tras una emoción primaria, que es mediada por otros individuos. Hablamos por ejemplo de la envidia y la vergüenza, aunque no todas tienen una connotación negativa. También podemos encontrar a la admiración, siendo este grupo mucho más abierto y subjetivo.

Hay quienes han puesto otros nombres a esta clasificación, como emociones sociales, por lo que te puedes hacer una idea de que no existe nada totalmente exacto. Habrá incluso quien introduzca aquí una determinada emoción y quien no lo crea conveniente.

Un nuevo punto de vista

El estudio de la emociones no cesa, y nos trae nuevos trabajos, nuevas clasificaciones. A continuación, hablaremos de una investigación realizada por científicos de la Universidad de California, en los Estados Unidos.

Un estudio revolucionario e innovador

Los responsables de este trabajo pretenden cambiar por completo las clasificaciones más o menos establecidas con las que hoy contamos, y nos proponen algo realmente sorprendente. Como bien reflejan en Muy Interesante, y según su estudio, podrían existir hasta 27 categorías distintas para las emociones que sientes.

La investigación, que contó con la participación de 853 mujeres y hombres, ha sido publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. En ella, los voluntarios observaron un total de 2185 vídeos, entre todos ellos claro, que contenían estímulos muy diferentes. Desde terror hasta alegría, pasando por sufrimiento, muerte y ternura.

Tras los vídeos, los participantes debían expresar todo lo que habían sentido. De esta manera, los investigadores podrían hacer un gran listado a partir del cual obtener las distintas emociones. Como explicó Dacher Keltner, psicólogo y principal responsable:

Nos dimos cuenta de que necesitábamos contar con 27 dimensiones diferentes.

Este trabajo es totalmente revolucionario, ya que nadie había establecido un número tan alto de categorías. Los voluntarios expresaron tantos sentimientos diferentes, que los responsables tuvieron material suficiente como para crear una inmensa lista.

Echemos un vistazo

La gran clasificación es la siguiente: aburrimiento, admiración, adoración, alegría, anhelo, ansiedad, aprecio estético, asombro, aversión, calma, confusión, deseo sexual, diversión, dolor empático, embelesamiento, envidia, emoción, incomodidad, interés, miedo, horror, nostalgia, romance, tristeza, triunfo, satisfacción y simpatía.

Cabe decir que, según los propios investigadores, no debemos entender esta lista como excluyente. Cada una de estas 27 categorías está interconectada con las demás, formando una gran red emocional. No podía ser de otra manera, ya que nos encontramos ante algo tremendamente complejo, que muy probablemente no conocemos aún.

Las emociones humanas son diversas y cambiantes, por lo que puede que los psicólogos nunca se pongan de acuerdo. Mientras tanto, seguiremos investigando y aprendiendo cada día un poco más.