Ni la genética, ni lo que comes –o no comes–, ni lo que respiras –o no respiras–, ni lo que haces –o no haces–. Según un estudio publicado recientemente en la popular revista Science, la principal causa del cáncer es el azar, o dicho de otra forma, la mala suerte.

La mala suerte juega un papel fundamental en la causa del cáncer, según el estudio

Se trata de un estudio que llega a raíz de otro similar publicado en la misma revista en 2015. Ambos estudios han sido realizados por los mismos investigadores de la facultad de medicina pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore.

En su momento causó un gran revuelo, obligando incluso a la IARC (Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer), uno de los organismos de la ONU, a salir al paso desmintiendo en un comunicado la afirmación de que el azar es el máximo responsable del cáncer.

A sabiendas de que ese primer estudio creó cierta confusión, tal y como aclararon a EL ESPAÑOL, ahora vuelven a la carga con más evidencias de que su afirmación es correcta. Pero este nuevo estudio no está exento de polémica, y no han tardado en aparecer escépticos, como veremos.

Entonces, ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Tanto influye el azar? ¿Podemos hacer algo para evitarlo? ¿Y qué hay de la herencia genética y otros factores? A continuación, vamos a resolver estas y otras dudas.

Copiar mal es el problema

Lo que los investigadores han concluido, con Cristian Tomasetti y Bert Vogelstein a la cabeza, es que un alto porcentaje de los cánceres se producen a raíz de errores múltiples. Es decir, cuando una célula se divide y copia su ADN para generar dos células nuevas, comete errores de copiado. La mayoría de esos errores no tienen consecuencias, pero el problema viene cuando sí las tienen.

Uno de esos errores puede causar mutaciones, y estas mutaciones pueden derivar en cáncer. Y según el estudio, las probabilidades de que el cáncer se deba a estas mutaciones al azar son del 66%. Es decir, que el 66% de los cánceres serían inevitables.

El cáncer es hereditario en un porcentaje muy bajo

Sin embargo, otros expertos en la materia apuntan justo a lo contrario. Para ellos, el mayor problema es el estilo de vida, y no el azar. Entonces, ¿quién está en lo cierto?

Así se llegó al dato del 66%

Lógicamente, lanzar un dato tan demoledor como ese no iba a pasar desapercibido. Esto implicaría que la creencia popular de que nuestro estilo de vida y nuestra herencia genética son las principales causas de cáncer, pasaría a un segundo plano, dándole toda la importancia al azar o mala suerte. Pero, ¿en qué se basa el estudio?

En esta ocasión, los investigadores han analizado 32 tipos de cáncer alrededor de 68 países de todo el mundo. Las críticas respecto al primer estudio de 2015 se centraban en que los datos analizados procedían solo de Estados Unidos. Para algunos como el mencionado organismo de la ONU, no era suficiente para determinar esta teoría del azar.

Ahora, con muchos más datos analizados mediante un modelo matemático de secuenciación de ADN, Tomasetti y Vogelstein aseguran que el resultado es similar al de aquella vez. Tienen claro que el azar es la principal causa del cáncer, y el resto se deberían a factores ambientales y de estilo de vida (29%), y un 5% a factores hereditarios.

En ese porcentaje de estilo de vida, el tipo de alimentación juega un papel fundamental. Aquí podemos mencionar alimentos tan comunes como la carne procesada, clasificada por la IARC como carcinógena para los humanos.

Y según algunos estudios, también el aceite de palma, del que ya hemos hablado a fondo en otro artículo, y que se encuentra en productos como los snacks de bolsa, la Nutella o las galletas Oreo.

Cuanto más viejos, más cáncer

Según los investigadores, a más población envejecida, más posibilidades de que existan errores en el copiado de las células, y por tanto, más posibilidades de que generen mutaciones que se traduzcan en cáncer.

Por otra parte, otro dato a tener en cuenta es que las probabilidades de error en el copiado de ADN es de menos de una por millón, tal y como nos cuentan en El País. Es una cifra baja, que sin embargo deja margen para que se puedan producir esas mutaciones que acaban en cáncer.

El cáncer de pulmón es la excepción

Mención aparte merece el cáncer de pulmón, y es precisamente uno de los motivos por los que algunos se muestran escépticos ante este estudio. Las cifras en este caso son totalmente opuestas, y nos encontramos con que el 65% de las mutaciones que generan este cáncer se deben a factores ambientales.

Y sí, es exactamente lo que estás pensando. El principal causante del cáncer de pulmón es el tabaco. En la otra cara tenemos cánceres como el de páncreas, el de próstata, el de cerebro, o el de huesos. En estos casos, el azar superaría con creces ese 66%.

Un mensaje peligroso

Para Manuel Collado, experto del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, en declaraciones a EL ESPAÑOL, el mensaje que se envía a la sociedad con este estudio puede ser peligroso. Puede dar a entender que no tenemos nada que hacer ante el cáncer, y que de nada sirve cuidarnos.

Puede dar la impresión de que independientemente de nuestro estilo de vida el desarrollo de cáncer no se verá alterado, puesto que dependerá únicamente de la acumulación incontrolable de mutaciones que se producen como consecuencia de errores de la maquinaria de división celular

Según los investigadores del estudio, ahora mismo no podemos hacer nada para reducir ese porcentaje azaroso, pero afirman que con más investigación y avances, podría llegar el día en el que podamos minimizarlo por nuestros propios medios.

"El cáncer es un producto de la vida, un error de la maquinaria"

En lo que sí coinciden todos, tanto investigadores como Collado, es en que el cáncer no es culpa nuestra. Este último afirma que el cáncer no es culpa de nadie, sino que es un producto de la vida, un error con el que tenemos que lidiar.

Es lógico, asegura Vogelstein, que popularmente se crea que los genes heredados son la principal causa del cáncer, o que nos hemos expuesto demasiado a agentes cancerígenos. Solo hay que hacer una búsqueda rápida en Internet para darnos cuenta de que la mayoría de los resultados apuntan a estos factores.

También coinciden en que no podemos relajarnos. No debemos dejar todo al azar, sino que está en nuestra mano el llevar una vida sana y evitar en la medida de lo posible esos agentes cancerígenos. Al fin y al cabo, está demostrado que fumar, incluso poco, mata y muchas de esas muertes son a causa del cáncer de pulmón.