China también está dispuesta a defender el planeta Tierra y tendrá una misión similar a la DART de la NASA
El gigante asiático no quiere quedarse atrás en la carrera espacial y ya confía en un ambicioso proyecto.
El cine de ciencia ficción, allá por finales de los años 90, mostró al mundo el potencial peligro del impacto de un cuerpo celeste en el planeta. Existen curiosas páginas web para comprobar qué sucedería si un meteorito impacta en tu ciudad, pero el ser humano quiere evitar comprobar su devastador efecto. Es por eso que la NASA ya ha llevado a cabo la misión DART para intentar desviar la trayectoria de un asteroide y ahora China quiere seguir el mismo camino. ¿El objetivo? La defensa del planeta Tierra.
La defensa planetaria añade un nuevo integrante: China
Existen miles de asteroides potencialmente peligrosos a nuestro alrededor y es por ello que las principales agencias espaciales dedican parte de su presupuesto a indagar en métodos tanto para detectarlos como para poder atajarlos, si tuviese que darse el caso. En esta ocasión, tal y como informa el medio Space News, el asteroide elegido por el país asiático para ser interceptado se denomina 2019 VL5.
Asteroid 2019 VL5 is an asteroid in a horseshoe orbit with Earth. In 2025, China @CNSA_en hopes to launch a mission with an impactor to this asteroid with the hopes of changing its speed by 5 cm/s. This will be similar to the DART mission. pic.twitter.com/Eo1gNmUyOM
— Tony Dunn (@tony873004) April 13, 2023
Fue en el marco de la Conferencia de Defensa Planetaria, celebrada en Viena la semana pasada, cuando un miembro del Laboratorio de Exploración del Espacio Profundo de China, Chen Qi, afirmó que su país utilizaría un cohete Long March 3B para esta misión. La misma parece que tendría una doble vertiente, ya que el cohete llevaría a bordo una nave de observación, además de lo que se conoce como un 'impactador', que sería la nave encargada de alterar la trayectoria del objeto celeste que se pretende poner a prueba allá por el año 2025.
Estamos hablando de un asteroide de unos 30 metros de diámetro y que parece viajar por el cosmos a algo más de 6 kilómetros por segundo. El impacto, tal y como sucedió en la misión DART, no busca ni destruir el objeto celeste no cambiar su rumbo de manera ostensible, sino que las previsiones de los científicos chinos hablan de alterar su velocidad en 5 centímetros por segundo. La diferencia con la misión norteamericana radica en que tanto la nave de observación como la que impactará en el asteroide serán desplegadas al mismo tiempo.
En este caso, la nave de observación incluirá en su interior un analizador de partículas y polvo, para poder evaluar el asteroide, además de sensores láser, de radar y ópticos. Después del impacto, esta nave será la encargada de capturar imágenes y vídeos del material expulsado de un objeto que podrá ser observado durante los meses de octubre y noviembre, también a través del telescopio espacial Xuntia.