Corea del Sur ya está preparando su nuevo rover para explorar la Luna: es compacto y tiene dos ruedas

Un curioso vehículo lunar se presenta en el CES 2026 con una hoja de ruta que apunta a la exploración de nuestro satélite

Corea del Sur ya está preparando su nuevo rover para explorar la Luna: es compacto y tiene dos ruedas
El rover surcoreano SCARABS en recientes pruebas de rendimiento
Publicado en Ciencia

En medio de toda la tecnología desplegada en la ciudad de Las Vegas, un rover lunar de dos ruedas ha conseguido destacar y ofrecer algo poco habitual en este tipo de ferias: tener un objetivo a largo plazo. Su nombre es SCARABS y no es un concepto futurista, sino un vehículo compacto desarrollado en Corea del Sur con el objetivo de llegar a la Luna en el año 2027.

Del CES 2026 a la Luna en 2027

El proyecto ha nacido en el Laboratorio de Exploración Lunar y Planetaria de la Universidad de Ingeniería de Ulsan y no pretende tener un diseño complejo o abarcar muchos escenarios. En realidad, SCARABS ha sido creado como un rover simple y robusto, pensado para moverse de manera fiable sobre la superficie de la Luna.

Daehyun Kim, investigador del Laboratorio de Exploración Lunar y Planetaria de la Universidad de Ingeniería de Ulsan y en declaraciones recogidas por el medio Interesting Engineering, asegura que "lo que ven aquí es nuestro rover de dos ruedas, que está optimizado específicamente para misiones de exploración y cuyo lanzamiento está previsto para 2027".

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A diferencia de muchos prototipos que se quedan en el laboratorio, SCARABS ya tiene un acuerdo de misión firmado con ispace, la compañía que se encargará de su aterrizaje en la Luna. Este acuerdo asegura que el rover es un proyecto con fechas concretas y un papel claro para Corea del Sur en las misiones lunares comerciales.

De hecho, el equipo ya ha probado piezas clave del rover en el espacio. El ordenador que lo controlará viajó a bordo de un cohete Nuri y funcionó correctamente en órbita. Es decir, hablamos de un rover cuya tecnología no solo se ha probado en el laboratorio, sino que ha salido de nuestro planeta y ha demostrado que funciona correctamente.

Sin embargo, el desarrollo del rover no está terminado. El equipo seguirá probando piezas del rover en el espacio y lo hará lanzando pequeños satélites de origen universitario, que servirán para comprobar si los motores y los sistemas electrónicos funcionan bien fuera de la Tierra. Cuando todas esas pruebas terminen, unirán los componentes en el rover definitivo que irá a la Luna.

Y SCARABS parece que es solo el comienzo. Corea del Sur ya tiene en mente una misión con un rover mucho más grande y el Laboratorio de Exploración Lunar y Planetaria está trabajando con otros centros del país en tecnologías como la minería espacial, la electrónica o la protección frente a la radiación, con la idea de mantener una actividad continuada en la Luna.

Además, también se están investigando materiales artificiales, que simulan el terreno en otros cuerpos celestes y que permiten probar la tracción de las ruedas y los sistemas de propulsión. El equipo ha ensayado con cientos de diseños de ruedas, con el fin de entender cómo se comportan sobre terrenos que poco tienen que ver con los de la Tierra.

Y yendo más lejos, el objetivo sería llevar a cabo construcciones en la Luna utilizando sus recursos. Para ello, también se está investigando sistemas de impresión 3D capaces de utilizar el material del que se compone la superficie de la Luna o de Marte. Y hablamos de una visión a largo plazo, pero que ha empezado con un pequeño rover de dos ruedas en el CES 2026.

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