A la hora de hablar de abrir una base en la Luna o en Marte surgen dos preocupaciones muy importantes: el agua y el oxígeno. Se trata de dos elementos que deberíamos producir o encontrar in sutu en vez de estar trasportándolos constantemente, pues cualquier envío realizar sería extremadamente caro. Es algo que ya ocurre con la Estanción Espacial Internacional: si bien el agua es transportada, el oxígeno es generado allí arriba.

El agua se cree que se podría encontrar tanto en la Luna como en Marte en forma de hielo: en nuestro satélite natural el agua estaría situada en cráteres profundos y donde no llegua la luz solar, mientras que en Marte estaría también congelada, pero debajo de la superficie. O sea, que sería una tarea "relativamente sencilla" de llevar a cabo, con muchísimos matices, claro.

Ahora bien, el tema de encontrar oxígeno se pensaba que era mucho más complicado. No obstante, la ESA (Agencia Espacial Europea) dice haber encontrado un método para extraer el oxígeno que hay en la Luna. Se trata de una máquina que, en concreto, extrae el oxígeno del polvo lunar. Y es que, en reallidad, en las muestras de polvo lunar real enviadas a la Tierra puede encontrarse que hasta el 40 o 45% del peso de ese polvo es oxígeno.

El método consiste, en concreto, en situar el regolito lunar en una canasta de metal con sal de cloruro de calcio fundido (que sirve de electrolito), canlentando la mezacla a 950 grados centígrados. A esa temperatura el regolito lunar se mantiene sólido, pero al pasar una corriente por él hace que el óxigeno se separe y pase por la sal, permitiendo que sea recolectado en el ánodo.

La ESA es capaz de generar oxígeno a partir de polvo lunar

Además, este método desarollado por investigadores de la Universidad de Glasgow (en Gales) genera aleaciones de metales que pueden ser posteriormente útiles. Claro que, las aleaciones generadas variarán dependiendo de la zona lunar en la que nos encontremos. El suelo no está compuesto por la misma proporción de materias en toda la superficie.

Con el método de electrólisis de sales fundidas, somos capaces de generar no solo oxígeno, sino también aleaciones de metales potencialmente útiles

Pero, en realidad, este método fue desarrollado para todo lo contrario: se diseño como una máquina (para emplearla en la Tierra) que generase aleaciones de metales; y, durante el proceso, se generó oxígeno, aunque eso nunca fue lo deseado, por lo que simplemente se desechaba. No obstante, se aprovechó para poder ser usado en la Luna, evidentemente sin desperdiciar ese oxígeno. Y además, ganamos que podemos reciclar el regolito en forma de materiales que podríamos introducir, por ejemplo, en una impresora 3D de metales.

Tener nuestra propia instalación nos permite centrarnos en la producción de oxígeno, midiéndola con un espectrómetro de masas a medida que se extrae del simulador de regolito

En cuanto a esta última idea, la impresora de metales, es una idea completamente plausible, pero como decíamos, podremos usar el metal directamete o, en algunos casos, tendríamos que refinarlo. Aún está por ver qué usos se le podría dar a estos metales generados como residuo. No obstante, es un material que podríamos usar potencialmente en el futuro. Está por todas partes a lo largo de la Luna y se generaría como residuo cada vez que se generase oxígeno.

El regolito simplemente está por todas partes: es el resultado de la desintegración por acción mecánica de las rocas lunares a lo largo de la historia. Está causado, en concreto, por el impacto con meteoros y por el bombardeo interestelar de partículas atómicas durante millones de años.

La ESA planea enviar y poner en marcha un prototipo en la Luna a mediados de esta nueva década

El primer prototipo de esta máquina se encuentra en Países Bajos, más concretamente en el Centro Europeo de Investigación Espacial y Tecnología. La idea es desarrollar un prototipo real que sea enviado a la Luna. Esta planta piloto podría ser puesta en marcha a mediados de esta década.

Ser capaz de adquirir oxígeno de los recursos encontrados en la Luna sería obviamente muy útil para los futuros colonos lunares, tanto para respirar como para la producción local de combustible para cohetes

Y alrededor de esa misma fecha será cuando, en teoría, la NASA volverá a la Luna, pero esta vez para quedarse en forma de base permanente. Y es que, hace dos días, por ejemplo, Trump solicitó fondos para llevar a cabo este hito. Es un plan muy precipitado, sobre todo porque las fechas están planeadas para que ocurran dentro de un supuesto mandato de Donald Trump, si lo hubiera. Por ello, el Congreso de los Estados Unidos, quien ya ha recomendado aplazar la misión de 2024 a 2028 (como estaba planeada inicialmente), se plantea rechazar los presupuestos.