Descubren en Teruel (España) el que podría ser el dinosaurio más antiguo de esta especie. Tiene más de 127 millones de años
Los dinosaurios siguen creando asombro entre grandes y pequeños por igual. Ahora en un yacimiento de Teruel se ha encontrado un ejemplar que es el más antiguo de su especie

Si hoy uno piensa en dinosaurios seguramente se vaya a las películas de Jurassic Park o a los yacimientos tan importantes que hay en Estados Unidos, pero en España también había dinosaurios hace millones de años. De hecho, si uno es aficionado al tema y piensa en estos animales le aparecerá al lado otro nombre: Teruel. La provincia española tiene alguno de los yacimientos más grandes de la Península Ibérica y recientemente se ha encontrado un nuevo ejemplar, un fósil de iguanodón de hace 127 millones de años. Todo un gran hallazgo.
Los dinosaurios desaparecieron del planeta Tierra hace 66 millones de años, pero todavía siguen siendo importantes para nosotros. Aunque el ser humano no convivió con ellos, hemos estado interesados por estas majestuosas criaturas desde hace siglos. Entre las primas especies que se encontraron a finales del siglo XIX estaba el iguanodón, un herbívoro que vivió durante el Jurásico y el Cretácico, dos eras separadas por millones de años, lo que indica el alto grado de supervivencia de esta especie a lo largo del tiempo.
El dinosaurio más viejo de toda su especie hasta ahora
Siendo una de las especies más reconocidas es normal que se sepan muchos detalles de él. En primer lugar, los restos descubiertos por el equipo español se trata de un ejemplar de 3,5 o 4 toneladas con 10 a 11 metros de largo. Este dinosaurio pertenecía a la especie de Iguanodon galvensis, una de las dos descubiertas hasta el momento en Europa. En sus inicios, había otras especies, pero fueron descartadas con el paso del tiempo a medida que los medios tecnológicos permitieron una datación y estudio de los restos más detallados.

Iguanodon galvensis. Adrián Blázquez/Fundación Dinópolis.
Este animal era por tanto “de los grandes” y tenía ciertas características que todavía hoy llaman la atención. Lo primero es su mandíbula constituida como si fuera un pico que ayudaba a triturar las hojas y ramas más duras. Lo segundo es que sus patas delanteras tenían un pulgar óseo y de forma puntiaguda que en publicaciones antiguas se señalaba que podía servir para la defensa en caso de ataque de un depredador. Así mismo y aunque se movían a cuatro patas tenían la capacidad de correr sobre las traseras si era necesario.
La verdad es que el hallazgo de este iguanodonte es todo un hito para los equipos de paleontólogos que trabajan en Teruel sin descanso para recopilar la máxima información sobre un periodo de la Tierra que ya está muy lejano en el tiempo. Para terminar y como ha señalado el director de la Fundación Dinópolis, Alberto Cobos, una vez datados los restos se ha descubierto que el fósil tiene 127 millones de años, lo que lo convierte en el más antiguo de su especie.