El estudio de la evolución humana ha permitido encontrar grandes similitudes entre las personas y primates. Sin embargo, al investigar sobre el cerebro de ambos, se hallaron diferencias notables. ¿Tienen el mismo tamaño? ¿Están formados por los mismos elementos?

Un análisis que se ha prolongado durante 10 años y que ha estudiado por primera vez la actividad genética de 16 zonas diferentes ha revelado datos muy interesantes que serán fundamentales para los estudios que vendrán en el futuro.

Nuevas diferencias han sido descubiertas en un reciente estudio

Hasta el momento, y como explican desde TecReview, sabíamos que nuestro cerebro es tres veces mayor que el de nuestros parientes vivos más cercanos (chimpancé, gorila y bonobo). Para que te hagas una idea de la importancia de este hecho, debes saber que es algo que se ha dado tras un millón de años. Parece poco, ¿no?

Hasta el momento se sabía que el ser humano y el chimpancé comparten el 96% de los genes. El ser tan parecidos hace que el conocimiento de las diferencias entre los cerebros de ambos sea aún más relevante. Es obvio que nuestros órganos no tienen las mismas capacidades que los de los primates, y son estas las que hacen especial a nuestra especie.

Tal y como mencionamos antes, un estudio desarrollado durante 10 años ha permitido conocer nuevas diferencias entre el cerebro humano y el de los primates. ¿Por qué son tan importantes estos datos? ¿Qué información representan?

Un cerebro diferente que nos da identidad

Nenad Sestan, catedrático de la Universidad de Yale e investigador del Instituto Kavli de Neurociencias, ha sido el encargado de liderar este proyecto. La investigación, publicada en la prestigiosa revista Science, se basó en el análisis de 247 muestras de tejidos de cerebros de seis humanos, cinco chimpancés y cinco macacos.

El cerebro de los humanos es tres veces mayor al de los primates. Nice Discovers

En concreto, los tejidos analizados proceden de 16 regiones diferentes del cerebro, que intervienen en el comportamiento y en el proceso cognitivo de alto nivel. Tras estudiar a fondo e investigar exhaustivamente estas muestras, los científicos han llegado a la conclusión de que las diferencias existentes en nuestro cerebro son las que nos aportan identidad.

Las pequeñas particularidades que conforman el cerebro humano son origen de enormes diferencias con el cerebro de los primates. Así, como explican desde ABC, entre el 11,9% y el 13,6% de ciertas pequeñas secuencias del material genético son distintas.

Andre M.M. Sousa, co-director del estudio, ha realizado declaraciones en las que explica algunas de las diferencias encontradas entre los cerebros examinados:

Nuestros cerebros son tres veces más grandes, tienen muchas más células y mucha mayor capacidad de procesamiento que el cerebro de un chimpancé o de un mono. Pero, además de eso, hay pequeñas diferencias en cómo las células de ambas especies funcionan y se conectan entre sí.

Estas son las principales diferencias

La zona del cerebro en la que los investigadores encontraron las mayores diferencias fue el cuerpo estriado, un área implicada en el control del movimiento y que podría estar asociada a la bipedación. Pero la comparación no acaba aquí, ya que también se encontraron desigualdades en el gen TH, dedicado a la producción de dopamina.

Este neurotransmisor participa en algunas de las funciones más importantes de nuestro cuerpo, como la memoria, el razonamiento o expresión de emociones. Respecto a esta secuencia genética, el estudio ha dado a conocer que está muy activa en la corteza cerebral humana y en el cuerpo estriado del cerebro humano, pero totalmente desaparecida en el de los chimpancés.

La falta del gen del razonamiento en estos animales está confirmada, aunque podemos ver en el anterior vídeo que pueden superarnos cuando de juegos matemáticos se trata. Pero, ¿por qué no cuenta con el gen TH? Según los expertos, este gen "probablemente se perdió en algún ancestro común y reaparición en el linaje humano".

La evolución ha dado lugar a diferentes secuencias en el cerebro humano, como el gen MET. Este elemento, vinculado con el trastorno del espectro autista, está más presente en el córtex prefrontal humano que en el de las tres especies animales estudiadas.

No todo son diferencias entre ambos cerebros, también se han encontrado similitudes

Algo similar sucede con el gen ZP2, relacionado con la selección de espermatozoides por los óvulos humanos. Este gen solo está activo en el cerebelo del hombre, una auténtica sorpresa para los autores del estudio si tenemos en cuenta que el cerebelo es una de las zonas con origen evolutivo más antiguo.

Para no centrarnos solo en las diferencias, debemos explicar que los investigadores también encontraron algunas similitudes entre las muestras analizadas. En concreto, se tratan de algunas coincidencias en la genéticas de las 16 regiones estudiadas.

Todas las diferencias halladas explican que nuestras células nerviosas funcionen de manera diferente a las de los primates. Ahora, conociendo todas las capacidades únicas con las que contamos, es una verdadera pena que solo utilicemos el 10% de nuestro cerebro, como se suele decir. Pero, espera, ¿es esta afirmación verdad?