Donald Trump dejaría un "legado" único en Estados Unidos: por primera vez disminuiría la población del país
Se prevé que la tasa de crecimiento natural de Estados Unidos se torne negativa para 2030
En un mundo en el que cada hay más gente (en tan solo doce años, de 2010 a 2022, se pasó de 7 mil a 8 mil millones de habitantes), resulta paradójico que en algunos países haya descenso poblacional. No obstante, existen varios motivos que explican este suceso, siendo los principales la baja tasa de natalidad, el aumento de la mortalidad y la emigración masiva, o una combinación de todos estos factores.
Está ocurriendo en Estados Unidos. A principios de 2026, la población en el país norteamericano superaba los 340 millones (algunas fuentes apuntan a 348 millones), consolidándose como el tercer país más poblado del mundo, solo por detrás de India y China, y por delante de Indonesia y Pakistán. Aunque tendría que marcharse o morir mucha gente para que uno de estos dos últimos lo superase, todo parece indicar que la diferencia va a estrecharse.
Por primera vez en la historia, la población de Estados Unidos estaría en descenso. Y el motivo sería las estrictas políticas migratorias que está aplicando el país, haciéndolo cada vez menos atractivo para los inmigrantes, además de las detenciones masivas ejecutadas por el ICE (Servicio de Control de Inmigración, la agencia encargada de hacer cumplir las leyes migratorias del territorio estadounidense).
Cada vez menos gente quiere vivir en Estados Unidos
A punto de cumplir su 250.º aniversario, Estados Unidos se encuentra en crisis. La ofensiva migratoria de Donald Trump podría provocar que 2026 sea el primer año en toda su historia en el que se produzca un descenso real de la población. Y si no se produce justo en 2026, los expertos coinciden en que el debate migratorio está acelerando un punto crítico: cuando la migración neta a Estados Unidos deje de compensar la disminución de los nacimientos y el aumento de las muertes que conlleva el envejecimiento de la población nativa.
China, en 2025, registró su tasa de natalidad más baja desde que comenzó el régimen comunista en 1949, siendo ese uno de los principales motivos por los que puede que nunca supere a Estados Unidos como la mayor economía del mundo. Japón también está experimentando un declive tras alcanzar su máximo de 128 millones en 2010. Y el Viejo Continente no se libra: el empeoramiento demográfico ha alimentado durante mucho tiempo la narrativa de malestar económico.
Jeffrey Passel, demógrafo sénior del Pew Research Center y veterano demógrafo estadounidense, declaró recientemente a Bloomberg que "no es nada que esperara ver. Digámoslo así. Realmente no hemos visto nada parecido". Y es que las últimas estimaciones para 2025 de la Oficina del Censo de Estados Unidos apuntan a un crecimiento poblacional de solo e, 0,5 % interanual, lo que equivale a solo 1,8 millones de personas nuevas.
La tasa de crecimiento natural (nacimientos menos muertes) es apenas positiva, con alrededor de 519 mil (aproximadamente, la misma que la del año anterior, pero menos de la mitad de lo que era hace una década y una cuarta parte de lo que fue en la década comprendida entre 2000 y 2010). A ese ritmo de descenso, se prevé que la tasa natural se torne negativa para 2030. Para entonces, Estados Unidos dependerá completamente de la inmigración para el crecimiento poblacional.
Un reciente análisis del New York Times asegura que las actividades del ICE durante la administración Trump han deportado alrededor de 230 mil personas, una cifra bastante grande, pero mucho menor de la predicha por algunos analistas. Esto sugiere que la gente, simplemente, no quiere estar en Estados Unidos ahora mismo.