El increíble secreto por el que el tiburón más grande de la historia era tan letal

Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Science demuestra porque el megalodon era un animal colosal.

El increíble secreto por el que el tiburón más grande de la historia era tan letal
Reconstrucción de un Megalodón en el Museo de la Evolución, Puebla, México / Wikimedia Commons
Publicado en Ciencia

Películas como Tiburón (1975) de Steven Spielberg han causado pavor al propagar el miedo por los escualos. Pero lo que no saben algunos es que el ‘gran tiburón blanco’ es un mero pez de acuario comparado con el gigantesco megalodon que habitó el planeta tierra hace veinte millones de años.

Este majestuoso animal marino ha sido estudiado con mucho interés por los científicos desde que se descubrieran los primeros restos fósiles. Poco a poco, y gracias a la mejora de los medios técnicos, se han descubierto aspectos muy atractivos de la especie.

El terrorífico megalodon cazaba ballenas en los mares prehistóricos

En un reciente estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences y del que se ha hecho eco Ars Technica por el doctor John Timmer profundizado en el por qué el megalodon fue un depredador tan letal y llegó a estar en la cima de la cadena alimenticia. Con 17 metros de largo y 60 toneladas de peso, los especímenes eran el doble de grandes que el ejemplar que aparecía en el largometraje de Spielberg.

Según esta investigación, la clave para entender esto se halla en la temperatura corporal del tiburón. En la actualidad, las especies del planeta tienen distintas formas de controlar el calor. Por ejemplo los seres humanos y todos los mamíferos son endotérmicos (sangre caliente), en cambio, casi todos los peces y reptiles son ectotérmicos (sangre fría).

¿Qué quiere decir esto? Que los seres humanos poseemos una temperatura estable, mientras que otros animales disponen de la misma que hay en el ambiente circundante. Este es el caso de muchos tiburones, pero no del megalodon de acuerdo con los expertos. El gigantesco escualo sería capaz de mantener su temperatura corporal elevada respecto al agua por la que se movía.

Por supuesto, mantener la temperatura por encima de la media redundaba en dos inmensos beneficios. Primero, permitía desarrollar el metabolismo, lo que se traducía en un mayor tamaño, y segundo, al tener los músculos calientes el tiburón podía moverse con más fuerza y velocidad. Este era su secreto para tener ventaja sobre sus presas

Desaparecido de la faz de la tierra hace millones de años y solo revivido en el cine, ¿cómo es posible saber todo esto del megalodon? Todo es gracias a la evolución de los procesos técnicos de los que se nutre en este caso la paleontología. En concreto tiene que ver con la posición y la cantidad de isótopos en los restos óseos fosilizados hallados en las últimas décadas.

La clave de su letalidad se basaba en retener el calor corporal

Desentrañando este complejo método, este se basa en la posición de los isótopos en el interior de un material concreto. Si el resto ha tenido contacto con aguas cálidas los isótopos estarán dispersos, pero si son aguas frías estos se encontrarán en pequeñas aglomeraciones. Para un resultado óptimo sería necesario tomar una muestra del interior del cuerpo, pero esto no es posible.

Tratando los inmensos dientes del megalodon, que es el único resto abundante de estos animales, se ha podido certificar que el interior de los mismos la temperatura debió de haber sido más alta que la del agua. Esto da a entender que la especie era del orden de los Lamniformes, de los que forma parte el famoso Tiburón Blanco. Lo que significa que podían preservar el calor.

A pesar de la majestuosidad y fuerza del megalodon, este no pudo luchar contra el cambio climático que se dio en la Tierra hace veinte millones de años. El descenso de las temperaturas y su enorme tamaño se convirtieron en una desventaja, lo que llevó poco después a su extinción.

En la actualidad la única forma de disfrutar del megalodon es en los museos. Pero en vivo y en directo todavía podemos contemplar a sus más pequeños "parientes" como Deep Blue, el tiburón blanco más grande jamás filmado. Incluso se han confirmado avistamientos en las costas del Mar Mediterráneo.

Por otra parte, tristemente hoy, debido al cambio climático y a la acción del hombre, son muchos los animales que se encuentran en peligro de extinción.

Para ti
Queremos saber tu opinión. ¡Comenta!