El misterio del tomate desaparecido durante 8 meses de la Estación Espacial Internacional ha sido resuelto

La fruta fue motivo de una broma recurrente entre los astronautas de la estación hasta la actualidad.

El misterio del tomate desaparecido durante 8 meses de la Estación Espacial Internacional ha sido resuelto
Imagen del astronauta Frank Rubio cuidando de los tomates de la EEI.
Publicado en Ciencia

La vida en la Estación Espacial Internacional es agitada y los astronautas que por allí pasan acaban formando parte de una familia, que incluso tiene sus propios chistes internos. En esta ocasión, tenemos que hablar de un tomate desaparecido hace ya muchos meses y cómo Frank Rubio, el astronauta norteamericano que más tiempo ha pasado en el espacio de manera continuada, ha tenido que aguantar las bromas de sus compañeros, quienes le 'acusaban' de haberse comido la fruta, o quizás vegetal, protagonista de la noticia.

El regreso del tomate perdido en la EEI

Una de las grandes ventajas de la Estación Espacial Internacional para la humanidad es la posibilidad de desarrollar experimentos a bordo, que pueden ayudarnos a revelar fenómenos ocultos en condiciones de microgravedad. En este caso, volvemos a Frank Rubio y a una de las tareas que desarrolló durante su estancia: el cultivo de tomates cherry.

La cosecha del experimento Veg-05, que tuvo lugar el día 29 de marzo de 2023, fue dividida en bolsas de cierre zip, cada una de ellas con un pequeño tomate en su interior. Frank aseguró que su muestra había desaparecido y a partir de aquí la broma de que en realidad Frank se lo había comido formó parte de las divertidas anécdotas de los astronautas de la EEI.

Sin embargo, ya sabemos cuál fue la verdad en la desaparición del tomate. Gracias a las declaraciones, recogidas por el medio Space, realizadas por la astronauta Jasmin Moghbeli con motivo del 25 aniversario de la estación, se desvela si Frank ha estado ocultando una mentira o su versión era la correcta:

Nuestro buen amigo Frank Rubio, quien ya ha está de vuelta en casa, ha sido acusado durante un buen tiempo de haberse comido el tomate. Sin embargo, ya podemos exonerarle. Hemos encontrado el tomate.

Puede parecer extraño perder un tomate en una estación espacial, pero dado su tamaño, de 100 metros de longitud y 80 metros de ancho, no es de extrañar que las condiciones particulares de gravedad impulsaran a la fruta de marras a un rincón oculto a la vista de los tripulantes de la estación. Ahora, por fin, se ha hecho justicia con Frank Rubio.

Para ti
Queremos saber tu opinión. ¡Comenta!