El misterioso túnel subterráneo de 50 metros descubierto en Jerusalén deja atónitos a los arqueólogos
No se ha encontrado ni el más mínimo vestigio que pudiera indicar cuándo se construyó el túnel
Jerusalén. Una de las ciudades más antiguas del mundo. Ciudad sagrada para tres de las religiones más importantes de todo el planeta: el cristianismo, judaísmo e islam. En la Ciudad Vieja, en menos de un kilómetro cuadrado, han ocurrido los acontecimientos históricos y espirituales más profundos de estas tres religiones monoteístas.
Para los judíos, Jerusalén es el centro de su existencia histórico y espiritual desde hace más de 3000 años. Para los cristianos, el lugar donde se consolidaron los pilares de su fe a través de la vida, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Para los musulmanes, Al-Quds (La Santa en árabe) es la tercera ciudad más sagrada para los musulmanes, por detrás de La Meca y Medina.
Este pedacito de tierra sagrado es, a su vez, un lugar de gran tensión geopolítica, pues la Explanada de las Mezquitas está construida encima de los restos históricos del Monte del Templo y, a muy poca distancia, se encuentra el Santo Sepulcro. Quién sabe los misterios que albergará el subsuelo de Jerusalén. Al menos, uno se ha desvelado: un túnel de 50 metros que ha dejado sin palabras a los arqueólogos.
El propósito del túnel es todo un misterio
Cerca del kibutz (comunidad) Ramat Rachel, en Jerusalén, se ha descubierto un impresionante túnel antiguo, excavado en la roca a lo largo de 50 metros. El hallazgo tuvo lugar durante las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo por la Autoridad de Antigüedades de Israel, previas a la construcción de un nuevo barrio, financiado e impulsado por la Autoridad de Tierras de Israel.
El Dr. Sivan Mizrahi y Zinovi Matskevich, directores de la excavación en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel, declararon: "Estábamos excavando en un terreno relativamente rocoso y expuesto cuando, de repente, descubrimos una cavidad kárstica natural. Para nuestra sorpresa, a medida que avanzaba la excavación, esta cavidad se convirtió en un largo túnel. Partes del mismo aún se encuentran derrumbadas, por lo que el túnel todavía no ha revelado todos sus secretos".
El acceso al túnel desde la superficie se realizaba a través de una escalera que descendía hasta una abertura excavada en la roca. El túnel contenía muchas capas de tierra que se habían acumulado durante cientos o miles de años. Alcanza una altura de hasta cinco metros y un ancho aproximado de tres metros.
La extracción se realizó con meticulosidad. Es evidente que quien excavó este túnel invirtió un enorme esfuerzo, una planificación cuidadosa y poseía las capacidades y los recursos necesarios para lograr este objetivo
El propósito del túnel es todo un misterio. Los investigadores, al principio, propusieron que se trataba de una antigua instalación hidráulica destinada a alcanzar un manantial, pero la hipótesis fue descartada porque las paredes no están enlucidas y, tras consultar con un geólogo, no se conocen afloramientos de agua subterránea en la zona. El túnel tampoco presenta indicios de acumulación de agua.
Entonces se barajó la posibilidad de que se tratara de algún tipo de instalación agrícola o industrial subterránea, pero también parece improbable. Así que la evaluación actual de los investigadores es que el túnel tenía como objetivo alcanzar una capa de creta apta para la extracción de piedra de construcción o la producción de cal. Alternativamente, los hallazgos podrían indicar que la extracción de la piedra y la construcción del túnel nunca se completaron y, por lo tanto, su propósito y naturaleza siguen siendo desconocidos.
Según el Dr. Mizrahi y Matskevich, "la fecha del túnel también es un misterio para nosotros, ya que no se ha encontrado ni el más mínimo vestigio que pudiera indicar cuándo se construyó. Al mismo tiempo, el túnel se encuentra a tan solo unos cientos de metros, en línea recta, de dos importantes yacimientos arqueológicos: un edificio público de la Edad del Hierro (periodo del Primer Templo) en el barrio de Arnona, y Tel Ramat Rachel, donde se han documentado restos de asentamientos que datan desde la Edad del Hierro hasta el periodo islámico".