Gracias a nuestro sistema de salud, estado de bienestar y el grado de control de ciertas enfermedades a menudo no nos damos cuenta de que en pleno 2017 todavía existen en el mundo enfermedades capaces de destruirnos hasta la muerte en menos de 24 horas.

Así, aunque asumamos que es algo normal y corriente, no está de más darse cuenta de vez en cuando de la importancia de tener un sistema de salud gratuito universal y de un completo sistema de vacunación que nos protege de un contagio que podría ser fatal en algunos casos.

Hablamos de enfermedades devastadoras que llevan a nuestro organismo al colapso en solo unas horas y ante las que poco podemos hacer. No, no nos referimos a picaduras de serpientes o voraces pirañas. El meningitis Centre australiano nos alerta de ello para saber cómo actuar ante ellas.

Millones de vacunas se inyectan al año en nuestro país y en el mundo. Cadena SER

Meningitis

Esta enfermedad se transmite a través de la saliva y mucosidades de personas infectadas (estornudos, tos, compartir el vaso, besos, cigarros) y es fatal para aproximadamente el 50% de los afectados. Se estima que en torno al 10-15% de ellos pueden acabar sufriendo neurológicamente de problemas cognitivos, depresión o dolores de cabeza severos.

Los síntomas de la meningitis son similares a la gripe, por lo que es fácil confundirlos y no, esta enfermedad no tiene barreras geográficas, es decir, que da igual en que parte del planeta de encuentres, porque la meningitis está en todos lados.

Aunque todos podemos enfermar por ella, los niños y bebés son el sector de la población de más riesgo, a causa de su débil sistema inmunológico.

La meningitis ataca las meninges del cerebro o la médula espinal, por lo que la respuesta de la persona puede verse seriamente comprometido: desde volverse más sensible a La Luz, dolor corporal, fiebre, rigidez, etc.

La buena noticia es que hay vacuna para la mayor parte de los tipos de meningitis y de hecho somos vacunados durante nuestra infancia para evitarla.

Fascitis necrotizante

La fascitis necrotizante es una infección aguda causada por una bacteria que devora el tejido blando de manera fulminante. Esta bacteria ataca el tejido que rodea los músculos, nervios, grasas y venas causando la muerte.

La fascitis necrotizante, que en su momento se denominó úlcera maligna o gangrena de hospital, está provocada por más de un tipo de batería de tipo Streptococcus.

Accidente cerebrovascular

Un accidente cerebrovascular puede suceder cuando una vena o arteria explota o está bloqueado por un coágulo en el cerebro. Así, se corta el suministro de oxígeno a nuestro cerebro, dañándolo.

Afortunadamente, el 80% de los accidentes cerebrovasculares pueden prevenirse. Los síntomas más común es el entumecimiento de la cara, brazo, pierna y generalmente afecta a una parte del cuerpo.

Cólera

Esta enfermedad intestinal se produce por ingerir agua o alimentos contaminados y sí, puede matarnos en cuestión de horas. Los afectados por el cólera sufren diarreas, pudiendo deshidratarse y morir si no son tratados con urgencia.

MRSA

Su nombre es Methicillin-resistant Staphylococcus aureus o estafilococo resistente a la meticilina. Esta enfermedad está provocada por bacterias resistentes a los antibióticos y los síntomas dependerán de dónde fuiste infectado.

Normalmente cursa infecciones cutáneas como llagas o forúnculos. Pero también puede causar infecciones cutáneas más graves o infectar heridas quirúrgicas, el flujo sanguíneo, los pulmones o el tracto urinario.

Virus y bacterias vistas al microscopio. Muy interesante

Enterovirus D68

El enterovirus D68 es un gran desconocido para el gran público. Este virus se transmite a través de la saliva del paciente (tos, estornudos) y puedes infectarte simplemente tocando superficies donde se encuentre. Algunos de sus síntomas son fiebre, secreción nasal, estornudos, tos y dolor muscular.

Las personas con asma tienen más riesgo de contagiarse. En casos más graves puede provocar dificultades respiratorias severas que provoquen la muerte.

Peste bubónica

Todo un clásico en el diezmo de poblaciones en siglos pasados, la peste bubónica o peste negra está causada por una picadura de pulgas o mordiscos de animales infectados, entre los cuales merece mención especial la rata.

Aunque en Europa o Australia es difícil encontrarla, es endémica en países africanos, Rusia, Asia y Sudamérica. Algunos de sus síntomas son fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, malestar generalizado, vómitos y náuseas.

Ébola

Solo en el último año, más de 11.500 personas perdieron sus vidas a causa del ébola. Este virus se transmite al estar en contacto con sangre, secreciones o fluidos corporales de animales o personas infectados. Es muy común en países africanos como Guinea, Sierra Leona y Liberia.

Dengue

El dengue se transmite mediante la picadura del mosquito. Sus principales síntomas son fiebres altas, dolores musculares, óseos y articulares, erupciones, sangrado nasal y de las encías.

Estos mosquitos infectados suelen encontrarse en países tropicales y desgraciadamente, no hay vacuna contra el dengue, por lo que lo único que podemos hacer para evitar padecerla es usar mosquiteras y repelentes o llevar prendas de manga larga.