Era mucho más pesada que nuestro Sol y ha desaparecido: los científicos buscan el paradero de esta estrella

La estrella, una supergigante masiva y pobre en hidrógeno, llamada M31-2014-DS1, se encontraba en la galaxia de Andrómeda

Era mucho más pesada que nuestro Sol y ha desaparecido: los científicos buscan el paradero de esta estrella
Supernova | Imagen con fines ilustrativos
Publicado en Ciencia

En el año 2014, el telescopio espacial de la NASA de la misión NEOWISE (Near-Earth Object Wide-field Infrared Survey Explorer, por sus siglas en inglés), dedicado a la detección, rastro y caracterización de asteroides y cometas, observó que la luz infrarroja emitida por una estrella masiva en la galaxia de Andrómeda se volvía cada vez más brillante. Durante unos tres años, la estrella brilló con mayor intensidad con luz roja infrarroja antes de atenuarse rápidamente y desaparecer, dejando tras de sí una capa de polvo.

Si bien el telescopio capturó el fenómeno en aquel momento, los científicos tardaron años en percatarse de él, pero al hacerlo, el fenómeno les resultó de lo más interesante, ya que la estrella, en lugar de explotar, se desvaneció silenciosamente y colapsó en un agujero negro. Sería el claro ejemplo de que ciertas estrellas podían saltarse por completo la etapa de supernova, que es la explosión estelar cataclísmica y extremadamente energética que ocurre al final del ciclo de vida de algunas estrellas masivas.

Ahora, un equipo de investigadores dirigido por Kishalay De, profesor de astronomía de Columbia, se ha propuesto saber más acerca del suceso, y asegura tener una explicación: se trató de una estrella colapsando y dando origen a un agujero negro, un evento que los astrónomos han anticipado durante décadas, pero del que disponen de escasa evidencia observacional convincente.

Un proceso similar podría haberse observado en 2010, en la galaxia NGC 6946

Los hallazgos, publicados en la revista Science, parecen demostrar que la estrella sufrió un colapso directo, convirtiéndose en un agujero negro sin explotar primero y transformarse en una supernova, algo que durante mucho tiempo se creyó que era una forma común en la que las estrellas se convierten en agujeros negros: "Este ha sido probablemente el descubrimiento más sorprendente de mi vida", dijo De.

La evidencia de la desaparición de la estrella se encontraba en archivos públicos y nadie se dio cuenta durante años hasta que la descubrimos

La estrella, una supergigante masiva y pobre en hidrógeno, llamada M31-2014-DS1, se encontraba en la galaxia de Andrómeda, la galaxia principal más cercana a la Vía Láctea, a unos 2,5 millones de años luz de la Tierra. En su formación, la estrella pesaba aproximadamente 13 veces el peso del Sol. Al morir, tenía cerca de cinco veces la masa del Sol, tras haber perdido la mayor parte de su masa debido a los fuertes vientos durante su vida.

"El dramático y sostenido desvanecimiento de esta estrella es muy inusual y sugiere que no se produjo una supernova, lo que llevó al colapso del núcleo de la estrella directamente en un agujero negro", afirmó De. "Durante mucho tiempo se ha asumido que las estrellas con esta masa siempre explotan como supernovas. El hecho de que no lo hiciera sugiere que estrellas con la misma masa podrían o no explotar con éxito, posiblemente debido a cómo la gravedad, la presión del gas y las potentes ondas de choque interactúan de forma caótica entre sí dentro de la estrella moribunda", añadió el investigador.

La forma en que la estrella se convirtió en un agujero negro sugiere que, al final de su vida, su núcleo interno no fue expulsado en una explosión de supernova normal y, en cambio, sufrió un colapso interno completo. Este proceso de colapso directo podría haberse observado anteriormente, alrededor de 2010, en la galaxia NGC 6946, que se encuentra unas 10 veces más lejos que esta estrella.

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