Estados Unidos construirá plantas nucleares "integradas" ¿qué significa esto para el país?
Desde Washington, el Departamento de Energía estadounidense busca socios estatales para establecer sus 'Nuclear Lifecycle Innovation Campuses', ambiciosos centros regionales que pretenden revitalizar la cadena de valor nuclear
La administración Trump ha puesto sobre la mesa una ambiciosa hoja de ruta para revitalizar el sector nuclear estadounidense y, de paso, asegurar su independencia energética frente a las tensiones del tablero global. El plan consiste en la creación de una red de centros de innovación de vanguardia, unos campus tecnológicos que aspiran a controlar toda la cadena de valor de la energía atómica y consolidar el liderazgo del país en este campo estratégico.
El primer paso ya se ha dado con la publicación de una Solicitud de Información por parte del Departamento de Energía para sondear qué estados estarían interesados en acoger estas instalaciones. Esta hoja de ruta para el sector nuclear es coherente con otras directrices de su administración en campos de alta tecnología, que no han estado exentas de controversia, como cuando Trump ordenó destruir un satélite clave para el futuro de la defensa estadounidense.
De hecho, la propuesta busca atajar una dependencia histórica al concebir estos complejos como centros integrales. La idea es que cada campus supervise el proceso de principio a fin: desde la extracción de las materias primas necesarias hasta la gestión y disposición final de los residuos generados, pasando por fases críticas como la fabricación y el enriquecimiento del combustible. Se pretende lograr un control total del ciclo, garantizando así la autosuficiencia de la nación.
Una colaboración público-privada para blindar el futuro nuclear
Asimismo, estos campus no se limitarán a la producción industrial. El proyecto contempla que se conviertan en auténticos polos de innovación, albergando reactores nucleares avanzados, modernas instalaciones de producción energética, centros de fabricación puntera y también, curiosamente, centros de datos, según ha publicado una nota de prensa en Energy Gov. La iniciativa pretende ser un motor para las economías regionales y un pilar fundamental para la seguridad nacional.
FACT: The U.S. operates the largest fleet of commercial reactors in the world with 94 units providing secure, affordable, and reliable power to 28 states. pic.twitter.com/zFq6aZ9vyO
— Office of Nuclear Energy | US Department of Energy (@GovNuclear) January 17, 2026
Para ello, el modelo de desarrollo se basa en asociaciones de carácter voluntario entre el gobierno federal y las distintas administraciones estatales. Se ha invitado a los estados a que presenten sus propias prioridades, definan el alcance de las actividades que les gustaría desarrollar y detallen las estructuras de financiación que proponen. También se les ha pedido que especifiquen los incentivos federales que considerarían necesarios para embarcarse en el proyecto.
Por otro lado, el plan financiero deja claro que la principal carga recaerá sobre la inversión de capital privado y estatal. El apoyo federal, aunque presente, será condicional y limitado en el tiempo, buscando una corresponsabilidad que asegure la viabilidad de los campus a largo plazo. En este sentido, se exigirán garantías financieras sólidas para proteger los intereses de los contribuyentes, asegurando que cada proyecto sea sostenible y fiscalmente responsable antes de recibir cualquier ayuda de Washington.