Este es el globo robot con el que la NASA quiere explorar los misterios de Venus
La era de los 'aerobots' ha dado su pistoletazo de salida.
Venus es el otro planeta que más cerca podemos encontrar de la Tierra, pero tiene una gran diferencia con Marte: un ambiente tan hostil que la presencia del ser humano o algunas de sus creaciones parecía una utopía hace décadas. Sin embargo, recientemente hemos podido conocer cómo un grupo de investigadores ha empezado a dar pequeños pasos en la exploración del planeta, todo gracias a una tecnología que está siendo desarrollada en la actualidad y que te contamos a continuación. Por cierto, si te apasiona el mundo del espacio, en Urban Tecno tenemos un artículo desmintiéndote los mitos más famosos.
Desentrañando los secretos de Venus con un globo robotizado
Está casi fuera de la discusión poder poner un pie en la superficie venusiana próximamente. La desmedida presión, el insoportable calor y los gases corrosivos que convierten a Venus en un planeta infierno así lo indican. Sin embargo, un equipo de científicos formado por miembros del Jet Propulsion Laboratory de la NASA y el Near Space Corporation han publicado un artículo en el que explican cómo poder investigar in situ el cercano planeta sin morir en el intento. ¿Su truco? Utilizar lo que han denominado como aerobots y permanecer en la atmósfera de Venus, que parece un entorno más amable para trabajar.
Este equipo de científicos tiene en mente llevar hasta Venus una sonda, que se mantendría alejada de la atmósfera del planeta y recibiría los datos, y un globo que puede ser controlado de manera remota. El aerobot tendría un tamaño de 12 metros de diámetro y una versión más pequeña del mismo ya ha sido probada con éxito en el desierto de Nevada, tal y como puedes observar en el vídeo que te mostramos sobre estas líneas. Durante los experimentos en la Tierra, el globo ascendió hasta el kilómetro de altura, donde se dan unas condiciones similares a las que podría encontrarse en los 55 kilómetros de altura en Venus.
Una vez ubicado sobre la superficie, el aerobot se espera que pudiese estar operativo semanas, o incluso meses. Jacob Izraelevitz, miembro del JPL, ha afirmado que:
Estamos realmente felices con el rendimiento del prototipo. Fue lanzado, demostrando maniobras de control de altitud, y fue recuperado en buenas condiciones después de dos vuelos. Hemos recopilado una montaña de datos con estos vuelos y estamos esperando poder utilizarlos para mejorar nuestros modelos de simulación antes de explorar nuestro planeta hermano.

Imagen del equipo de científicos que ha realizado las primeras pruebas con estos aerobots. JPL
En el pasado, globos ya habían sido utilizados para explorar Venus, como parte de las misiones soviéticas Vega 1 y Vega 2, allá por el año 1985. Los modernos aerobots servirían tanto para monitorizar las ondas acústicas de los terremotos en Venus, como para estudiar la composición química de sus nubes, que por cierto están formadas por ácido sulfúrico y otros elementos corrosivos. Este último punto es vital, ya que ha sido estudiado para desarrollar el revestimiento del globo y que éste sea lo suficientemente resistente para aguantar un ambiente tan hostil.
Una de las grandes novedades de estos globos, respecto a sus versiones ochenteras, es que pueden ser regulados en altitud, para obtener datos en las regiones más interesantes de Venus, entre los 52 y 62 kilómetros de altura. El ingenio ha sido diseñado como 'un globo dentro de un globo', utilizando helio para poder inflar su interior y así ascender o descender paulatinamente. Paul Byrne, colaborador científico del proyecto y profesor de la Universidad de Washington, asegura que:
El éxito de estas pruebas de vuelo es de gran relevancia. Hemos demostrado la tecnología que necesitamos para investigar las nubes de Venus. Estas pruebas forman los cimientos para saber cómo podemos lograr la exploración robótica a largo plazo sobre Venus.