Este estudio te cuenta cuál es la mejor temperatura para dormir bien. En parte de España lo tendremos difícil
Un estudio realizado con personas de Boston (Estados Unidos) ha revelado la temperatura óptima para dormir.
Dormir bien y descansar es algo fundamental en la vida de las personas. Los trastornos del sueño pueden quitarnos un merecido descanso después de tener el cuerpo activo durante muchas horas. Para evitar estos trastornos hay que tener en cuenta diversos factores como el tipo de colchón que tenemos o la temperatura de la habitación.
En los últimos años la tecnología ha avanzado mucho y ha desarrollado medios para combatir el conocido insomnio que a veces sufrimos. Entre ellos se han diseñado cascos que mejoran la calidad del descanso o incluso colchones inteligentes que ayuda a dormir a las personas en verano y en invierno.
Cascos y colchones inteligentes para conciliar el sueño
Dónde dormimos es por supuesto muy importante, pero también es a qué temperatura lo hacemos. Si en nuestro cuerpo sentimos demasiado calor o frío el descanso se ve afectado y eso lo notaremos al día siguiente. ¿Cuál es la temperatura óptima para un buen descanso? Una investigación realizada en Estados Unidos ha revelado el secreto.
Utilizando un grupo de 50 voluntarios mayores de 60 años que viven en Boston, Estados Unidos, se ha descubierto que el rango de temperatura óptimo para un sueño reparador en adultos mayores debe de estar entre los 20 y 25 ºC. El estudio demostró también que cuando las temperaturas aumentaron a 25 ºC y 30 ºC la eficiencia del sueño de los participantes empezó aminorar. Así lo ha recogido un reciente artículo en Science Alert.
Dormir mal reiteradamente puede tener efectos muy negativos y duraderos en nuestro cuerpo, por eso es tan importante que todos sin excepción descansemos de manera adecuada cada día una media de 8 horas. El tema es que las temperaturas son difíciles de controlar si no tenemos los medios adecuados.
Debido al cambio climático y al efecto invernadero las temperaturas del planeta Tierra no han dejado de aumentar de manera gradual durante las últimas tres décadas. Este fenómeno ha hecho que el calor se extienda por zonas que de forma natural eran frescas y que las que ya eran calurosas de antes lo sean ahora más.
La Organización Meteorológica Mundial ha registrado el julio de este verano como el más caluroso de la historia con sensaciones térmicas que han superado los 40 ºC en muchos puntos de países como España. Unos datos muy alejados de los 20 ºC y 25 ºC que señala el estudio estadounidense.
Es vital poner medidas para reducir este incremento de las temperaturas porque tienen unas consecuencias graves en nuestro desarrollo como sociedad y personas. Solo en algunas partes de España, cada vez menos, podrán disfrutar de un sueño reparador óptimo en estaciones como el verano.