Este fósil de dinosaurio no es uno cualquiera, está tan bien conservado que todavía tiene la piel intacta
Los huesos son valiosos, pero encontrar la piel de un dinosaurio amplía muchísimo las posibilidades de investigación.
La mayoría de los grandes hayazgos arqueológicos se producen por accidente, y esta historia no es una excepción. El Dinosaur Provincial Park en Alberta (Canadá) es un paraíso para todo el entusiasma de los dinosaurios y la paleontología. Es uno de los depósitos de fósiles más grandes del mundo, donde ya se han encontrado decenas y decenas de especímentes fosilizados, y que han servido para estudiar en profundidad a nuestros antepasados del jurásico. Sin embargo, pese a ser un lugar donde no "sorprendende" encontrarse dinosaurios, el hallazgo de la joven Tei Kaskie emocionaría al paleontólogo más veterano.
La bióloga Teri Kaskie es voluntaria en una operación de búsqueda de fósiles dirigida por la Universidad de Reading, en Inglaterra. Kaskie estaba explorando los cañones y grietas en Alberta cuando se percató de algo inusual. Había una extraña formación sobresaliendo de la piedra, y cuando Kaskie empezó a pulir la zona, se dio cuenta de la importancia de su descubrimiento. La joven había descubierto un hueso incrustado en la piedra, pero no era eso lo más sorprendente, lo increíble es que el fósil todavía conservaba la piel.
Kaskie había descubierto un esqueleto de hadrosaurio en un estado de conservación increíble. Estos animales eran herbívoros considerados como las "vacas" del periodo cretácico, y se caracterizaban por su gran tamaño y pico de pato. Este ejemplar encontrado en Alberta era joven, no tan grande como un adulto, pero aún así es el descubrimiento más importante que se ha realizado en años en esa excavación. Es habitual encontrarse fósiles de esa especie en el yacimiento, pero el ejemplar que localizó Kaskie no es un fósil cualquiera, el hecho de que conserve la piel lo hace infinitamente más valioso que el resto.
Encontrar huesos de dinosaurio es asombroso, pero desenterrar piel es una oportunidad única
Brian Pickles es el director de la operación en la que Kaskie es voluntaria, y ha explicado recientemente a la CBC canadiense lo importante que ha sido este descubrimiento:
Cuando encuentras piel, o incluso mejor, órganos internos, puedes comenzar a ver cómo eran estos animales cuando vivían y respiraban. Hemos estado moviendo los escombros para ayudar a limpiarlo y eventualmente trabajaremos en la redacción de algunos artículos científicos sobre el descubrimiento. Planeo seguir a este dinosaurio hasta que sea un espécimen en exhibición en el Museo Royal Tyrrell"
Aunque los huesos son la forma más habitual de estudiar a los dinosaurios, el tejido fosilizado es mucho más valioso. Tener acceso a un órgano tan importante como la piel permite que los paleontólogos puedan comparar su estructura con la de otros animales o fósiles encontrados con anterioridad. Poder tocar la piel de un dinosaurio real milloneas de años después de su extinción es una hazaña que muy pocos consiguen, y la curiosidad de la joven Kaskie la ha llevado a conseguirlo.