Gaviotas vs ballenas: una cruel y sorprendente guerra en ciernes en el Atlántico
Las gaviotas están atacando indiscriminadamente a las ballenas, ¿cuáles son los motivos de este comportamiento?
La evolución en la naturaleza, en ocasiones, es caprichosa y maquiavélica. La falta de posible alimento o el simple hecho de que un animal pueda sentirse amenazado puede provocar comportamientos muy distintos de los que cabría ocurrir en situaciones normales. Un buen ejemplo de ello nos lo muestran las orcas que están acabando con los timones de los barcos en las proximidades de la costa española. Se trata de ataques que derivan de traumáticas experiencias anteriores, algo que sacar el instinto más animal de las especies en cuestión.
Ahora bien, ¿y si te dijera que las gaviotas pueden poner en serio riesgo la existencia futura de las ballenas? Se trata de 2 tipos de animales completamente distintos. De hecho, incluso podría decirse que no comparten ecosistema. Sin embargo, se está comprobando cómo desde hace un tiempo hay un enfrentamiento entre estos mamíferos y las aves. ¿El motivo? Nuevamente, la comida. Y no, no nos estamos refiriendo a que las ballenas acaben con la fuente de alimento que aportan los bancos de peces. Más bien, los propios ejemplares son parte del menú de las gaviotas.
Veamos qué es lo que está ocurriendo en el océano Atlántico, por qué este comportamiento puede provocar que el número de ejemplares vivos de ballenas caiga drásticamente a lo largo de los próximos años y, por supuesto, hasta qué punto nos encontramos ante una gran encrucijada en lo que se refiere a situación evolutiva de ambas especies.
Las gaviotas y las ballenas se encuentran en una situación más que comprometida
Las gaviotas, al parecer, han descubierto que las ballenas cuentan con una capa de grasa que puede resultar muy provechosa para su existencia. Por este motivo, lo que comenzó cómo una forma alternativa de alimentación se ha convertido en una auténtica búsqueda. El problema es que no pueden atacar a las ballenas adultas, ya que disponen de una superficie de piel muy gruesa. Tampoco provocarían un gran daño como para que pudiesen poner en peligro a estos ejemplares. ¿Entonces? La clave está en las crías.
De acuerdo con las conclusiones de un estudio que se ha centrado en estos misteriosos casos, nos encontramos ante un comportamiento particularmente extraño. Al parecer, este comportamiento podría venir produciéndose desde hace unos pocos años. La víctima preferida de las gaviotas son las ballenas francas australes. En el pasado, se sabía que las aves aprovechaban los cambios de muda para alimentarse, pero todo parece indicar que, quizás, no debían esperar a que este proceso natural tuviera lugar. ¿Conclusión? Los ataques se producen a las crías, los seres más vulnerables.
Los ataques tienen lugar de forma furtiva y en muy pocos segundos. Las ballenas, dado que no son peces, tienen que salir a respirar cada cierto tiempo. Es en este preciso momento cuando las gaviotas presentes en el lugar descienden rápidamente y picotean el lomo de las mismas. Puede que en un solo intento o en un par no se consiga el botín, pero si este gesto se repite cada cierto tiempo, estas aves terminan alcanzando la deseada grasa. Se trata de un proceso de muerte de ballenas que es muy lento, ya que la mayoría terminan pereciendo por infecciones causadas por una mala cura.
Este tipo de comportamientos no hace más que poner en un serio aprieto la sostenibilidad de ballenas en el futuro. Se trata de un problema que tendrá consecuencias directas en el medio y largo plazo, por lo que habrá que seguir atentos/as para ver si esto para o si, por el contrario, estamos ante una práctica que se vuelve regular en el tiempo. ¿Quién iba a decir que las aves iban a estar amenazadas, algún día, por una especie en concreto de pájaros?