Gracias al ADN, esta ciudad podrá multar con 122 euros a los dueños que no recojan los 'regalos' de sus perros
La creación de una base de datos de material genético se antoja fundamental para encontrar a los culpables de las deposiciones.
Nuestros amigos peludos son seres realmente curiosos, tanto que ya te hemos explicado el motivo por el que comen hierba, en ciertas ocasiones. Sin embargo, en esta ocasión queremos hablarte de la curiosa e interesante iniciativa de una localidad, que parece haberse hartado de que sus calles se llenen de excrementos de perro. Todos tenemos que cumplir ciertas normas si tenemos mascotas, como por ejemplo saber la manera en que debemos llevar al perro en el coche, pero algunos van a tener que aprender a ser limpios, por el bien de la ciudad y de su cartera.
La localidad francesa de Béziers será pionera en la detección de los infractores
Robert Ménard es el actual alcalde de la ciudad de Béziers, perteneciente al departamento de Hérault, y se ha propuesto no tener que convivir con las cacas de los perros de sus ciudadanos ni un minuto más. Tal y como se asegura en The Washington Post, los perros deberán tener en orden su propio pasaporte, en el que se tendrá que ver reflejado que su ADN ha sido recogido para formar parte de la base de datos de la ciudad.
Robert Ménard, mayor of Béziers, France, is requiring owners to submit their dogs' DNA and carry passports.
— The Washington Post (@washingtonpost) July 21, 2023
They will be fined if poop is traced back to them. https://t.co/2MJdyXyMDN
El alcalde de la ciudad francesa parece haberse hartado ya del comportamiento poco civilizado de sus ciudadanos y ha decidido que todos los excrementos que sean encontrados en la calle, pasarán por un laboratorio para ser analizados y contrastados con la base de datos de perros, que ya está siendo creada. Como resultado, los dueños de esos 'regalos caninos' recibirán una multa de 122 euros por no mantener limpias las aceras de la ciudad.
Ahora, los habitantes de Béziers con mascota deberán acudir a su veterinario de confianza y hacer que uno de sus especialistas tome una muestra de saliva del animal, para que ésta se una al registro de ADN. Además, dada la obligación de llevar el pasaporte del perro en todo momento encima, si a un ciudadano se le requiere el mismo y no lo tiene, tendrá que abonar una multa de 38 euros.
Ya en 2016, Robert Ménard propuso esta iniciativa, pero la administración de aquel momento la desechó por atacar las libertades personales. Ahora, ya como alcalde de la localidad francesa, ha podido imponer esta 'busca y captura' de las cacas abandonadas, un proyecto que tiene un coste estimado de 50.000 euros y que parece que tendrá una duración de dos años, acabando en julio de 2025. Robert ha acabado declarando:
Hicimos recuento y recogimos más de 1.000 desastres al mes, algunas veces muchos más, solamente en el centro de la ciudad. Esto ya no puede continuar así.