En algunas partes de la Antártidas, el color de la nieve y el hielo de la Antártida se está tornando en color rojo. En estos lugares, el clásico blanco ha desaparecido durante días ¿Por qué está apareciendo hielo rojo en el Polo Sur? No se trata de sangre, aunque el fenómeno se le conoce como «nieve de sangre». De hecho, la sangre no tiene nada de relación con este fenómeno que, aunque no lo parezca, es natural; no se trata de una masacre de pingüinos, como alguien podría imaginarse instantáneamente tras ver las impactantes imágenes.

En realidad, el culpable principal es el cambio climático: las subidas de temperaturas constantes de la Antártida, que están batiendo récords, han provocado que algunas algas que estaban congeladas en forma de esporas hayan germinado.

Los científicos los han identificado bajo un microscopio como Chlamydomonas nivalis

La nieve fue estudiada en el microscopio por investigadores ucranianos, quienes determinaron que se trata de, concretamente, un alga conocida como Chlamydomonas nivalis. Los estudios se realizaron en el centro de investigación Vernadsky, una base de investigación científica ucraniana situada en la isla Galíndez del grupo de las islas Argentina del archipiélago Wilhelm.

Base científica ucraniana Vernadsky situada en las islas argentinas de la Antártida

No es el único punto donde podemos observar la nieve roja; algunos estudios, en concreto, han descubiertos hasta 40 puntos a lo largo de la Antártida donde se puede observar este fenómeno en la época adecuada.

Estas algas solamente prosperan en verano; o mejor dicho, cuando las temporadas son lo suficientemente altas. Y justamente ahora nos encontramos en el breve periodo de verano polar austral.

El alga que solo prospera en verano, y que contribuye aún más al cambio climático

No es sangre: es un alga con pigmentos orgánicos rojos que produce aún más deshielo en la Antártida

Las algas y otros tipos de organismos generan esporas en entornos fríos. Como el alga no sería capaz de sobrevivir en un entorno tan frío, genera esporas, que son como semillas capaces de soportar condiciones difíciles; y, cuando las condiciones son adecuadas, esas "semillas" son capaces de germinar. Es la forma que tienen las algas y hongos de sobrevivir tanto a situaciones de frío extremo como a condiciones donde no haya nutrientes; también se generarían en caso de calor extremo o en situaciones de niveles de radiación inusuales. Es decir, es un proceso natural.

Las algas y hondos generan esporas durante los fríos inviernos para sobrevivir; cuando las temperaturas suben, afloran

Una vez que las algas prosperan debido a la liberación de nutrientes y agua (debido al deshielo), desarrollan adaptaciones para sobrevivir: crean una pared celular aislante secundaria y una capa de carotenoides rojos (un tipo de pigmento orgánico), cambiando el color del alga del típico verde al rojo. El problema es que no trata de una cuestión que solamente causa impacto al ver las fotografías, sino que este es el motivo por el que estas algas ayudan a que el hielo se descongele más rápido.

Debido a que, además del pigmento verde (la clorofila) sus células también contienen una capa de caroteno rojo, hay manchas rojas en la nieve, como si se tratara de una mermelada de frambuesa. Por cierto, esta capa protege las algas de la radiación ultravioleta […] Las flores de nieve contribuyen al cambio climático. Debido al color rojo carmesí, la nieve refleja menos luz solar y se derrite más rápido. Como consecuencia, produce más y más algas brillantes.

Este singular fenómeno natural produce un efecto secundario que empeorará las zonas en las que se encuentra: el color de este alga refleja menos luz que el color típico de la nieve, por lo que los glaciares se derriten todavía más rápido. Es literamente un círculo vicioso: mayores temperaturas producen una mayor fusión del agua cristalizada, fomentando el crecimiento de estas algas, conllevando más fusión y, por lo tanto, más algas.

Nieve o hielo de sangre, en la Antártida
Estas algas producen una sexta parte del deshielo

Al contrario que como se podría pensar, reflejar menos luz implica que absorve temperaturas mayores. La nieve, debido a su color, refleja en torno al 80% del Sol (este es el motivo por lo que se debe usar gafas de Sol al esquiar). Al reflejar menos radiación solar, se alcanza mayor temperatura. En concreto, estudios recientes determinan que este alga podría reducir la reflectividad del agua desde un 13% hasta un 20%.

No obstante, y por suerte, estas algas solamente suponen un 10% de superficie total de los glaciares. Sin embargo, y debido al cambio climático, lo más probable es que la superficie se incremente en los próximos años.

Como curiosidad, debemos mencionar que ya el filósofo griego Aristóteles hablaba de este fenómeno hace casi 2400 años, aunque el origen era completamente desconocido por entonces.