Miles y miles de millones de neuronas componen tu cerebro. La cifra es realmente impresionante, se estima que en un encéfalo adulto existen cerca de 90 mil millones de neuronas ordenadas de formas muy complejas, en consonancia y armonía. Como podrás imaginar, para poder mantener la comunicación en un sistema tan complejo, se necesitan las mejores herramientas posibles.

Un sistema de comunicación casi perfecto

Esos instrumentos son los neurotransmisores, sustancias producidas por las neuronas y que son liberadas en la sinapsis, método por el cual conectan cada una de ellas. Lo verdaderamente interesante se encuentra en esas sustancias, ya que pueden causar en tu organismo respuestas muy diferentes.

En este caso hablaremos de aquellos neurotransmisores que te hacen sentir bien, que provocan bienestar, esas sustancias que conocemos como las "hormonas de la felicidad". Serotonina, oxitocina y dopamina son las más importantes.

Serotonina, reguladora de tu estado de ánimo

Como podemos leer en la web de la BBC, este neurotransmisor es generado por unas neuronas específicas, denominadas serotoninérgicas. De esta forma, puede encontrarse presente en el cerebro, siendo partícipe en muchos procesos metabólicos. Juega un papel importante en la digestión, regulándola, en el mantenimiento de la temperatura corporal, y hasta en los ciclos del sueño.

Su disminución puede ser sinónimo de depresión

Sin embargo, el aspecto que más nos importa es su influencia sobre tu estado de ánimo. Como podemos leer en Psicología y Mente, la serotonina es una de las responsables de mantener los estados de ánimo, siendo de extrema importancia en enfermedades como la depresión. De hecho, uno de los principales síntomas en las personas con este trastorno es un nivel muy bajo de serotonina en el cerebro.

Oxitocina, la hormona del amor

La oxitocina participa en muchos de los vínculos emocionales que has experimentado y experimentarás a lo largo de tu vida. También es conocida como la hormona del amor, por lo que puedes hacerte una idea de su importancia. Esta pequeña molécula es producida en el hipotálamo y actúa fuera del sistema nervioso central en procesos como la contracción y relajación musculares.

Desde el parto al orgasmo, llegando a todas tus relaciones personales

Además, es responsable de las contracciones producidas durante el parto, así como del proceso de lactancia. Tampoco olvidamos que es la principal motivadora de las respuestas fisiológicas en el orgasmo, tanto femenino como masculino. Respecto a los aspectos cognitivos, participa en el aprendizaje, la memoria e incluso el reconocimiento de rostros, como podemos leer en el diario ABC.

Volviendo a su papel como "hormona del amor", es importante decir que la oxitocina se genera cuando estamos con nuestros amigos, cuando hablamos con nuestra pareja o con nuestra familia, cuando nos sentimos bien. En definitiva, actúa provocando bienestar en nuestras relaciones sociales.

Dopamina, recompensando a tu cerebro

Nuestra última "hormona de la felicidad" es el pilar más importante en lo que conocemos como sistema de recompensa cerebral. Hablamos de todo un circuito de estructuras destinadas a hacerte sentir bien, con un objetivo muy claro, que repitas unas conductas determinadas.

Forma parte de un complejo sistema, que tiene un único fin

Este sistema está formado por estructuras muy internas de tu cerebro, lo que nos demuestra que se trata de una herramienta bastante primitiva, de las primeras que se forman en el proceso de evolución cerebral. Como apuntan desde Vix, nos referimos a la amígdala, el núcleo accumbens, el área tegmental ventral y la glándula pituitaria. Pero, ¿cómo funciona?

El cerebro está preparado para generar grandes cantidades de dopamina, también oxitocina, cuando realizamos una conducta que nos provoca placer. Estos neurotransmisores serán expulsados al espacio sináptico en las estructuras del sistema de recompensa, aumentando nuestra sensación de bienestar. De esta manera, repetiremos esa conducta que nos ha beneficiado, aunque sólo sea en principio.

Existe una parte negativa, y es que este sistema es el principal responsable de las adicciones. Las drogas provocan una gran activación de estas áreas, motivándonos a llevar a cabo esa conducta que en este caso es de todo menos beneficiosa. Las drogas no son el único ejemplo, como curiosidad, la música también es capaz de activar este sistema.

Complejo es decir poco

El cerebro humano es impresionante, y aquí tienes otra muestra de ello. Prácticamente todo lo que te ocurre tiene consecuencias en el cerebro, que a su vez vuelve a influir en tu conducta. Se trata de un sistema extremadamente complejo, casi perfecto.

Existen muchos procesos que aún no logramos entender

Aún hay mucho que desconocemos sobre la actuación de este tipo de sustancias, motivo por el que numerosos investigadores trabajan cada día. Poco a poco iremos desvelando misterios y acercándonos más al conocimiento de un órgano que quizás nunca lleguemos a entender totalmente.