Japón lucha contra los ataques de osos y tiene un arma secreta tecnológica para ahuyentarlos sin hacerles daño
Una ciudad del noreste del país recurre a un tipo de tecnología muy conocida para ahuyentar a los animales sin ponerles en riesgos, ni tampoco a sus habitantes
Japón ha decidido llevar su conflicto con los osos a una nueva dimensión tecnológica. La ciudad de Ishinomaki, localizada en la prefectura de Miyagi, ha encargado aparatos equipados con un tipo de pulverizador repelente, que se utilizará para ahuyentar a estos plantígrados cuando se acerquen a zonas habitadas. El objetivo es reducir el riesgo para los vecinos y para los equipos de intervención, en un país donde los encuentros con osos se han disparado en los últimos años.
Japón vs Osos: una guerra tecnológica
El sistema de defensa ha sido desarrollado por la empresa japonesa Terra Drone, que suministrará a la ciudad lo que han denominado como drones con pulverizadores antiosos. La gran ventaja de estos aparatos es que pueden ser operados a distancia y que rocían al animal sin necesidad de que una persona se acerque al lugar.
En la demostración que puedes ver bajo estas líneas, el dron pulveriza el repelente sobre una persona disfrazada de oso y que simula su postura real. La ciudad empezará a trabajar con un primer dron y pondrá en marcha el sistema completo a partir de la próxima primavera. Según la información publicada en Business Insider, el coste total del proyecto se sitúa en "unos pocos millones de yenes", que sería el equivalente a unas decenas de miles de euros.
Esta es una cifra modesta, sobre todo si se compara con los gastos derivados de los daños, heridos y despliegues de emergencia asociados a los encuentros con osos. La operativa de los drones correrá a cargo de una empresa privada, en un momento en que los osos se han convertido en un problema de primer orden en Japón. De hecho, están tan en boca de todo el mundo, que la palabra oso fue una de las más destacadas del año en 2025.
Este problema se puede ver más claro en las cifras de avistamientos, que aumentaron un 163 % entre los años 2021 y 2025. Además, desde abril del pasado año, se registraron alrededor de 100 personas heridas y, al menos, 12 fallecidos vinculados a ataques de osos. De hecho, la situación ha obligado a intervenir a las Fuerzas de Autodefensa de Japón, que en diciembre desplegaron tropas en algunas regiones del norte para instalar trampas y capturar animales.
Respecto a los drones de Terra Drone que serán desplegados en Ishinomaki, sabemos que podrán controlarse desde 800 metros de distancia y que liberarán la sustancia pulverizada con gran precisión. Esa sustancia tiene como compuesto activo la capsaicina, que es la responsable del picor de los famosos chiles. No es mortal para los osos, pero se tiene constancia de que irrita sus ojos y hocicos.
Además, dado que su olfato es miles de veces más sensible que el humano, el efecto es inmediato y suele bastar para que el animal huya, lo que hace que se gane tiempo para evacuar la zona. Y esta es una solución más, pero no la única. También se tiene constancia de que se han utilizado drones que emiten ladridos de perros de caza y petardos para ahuyentar a los osos. Y es que a veces hay que tirar de ingenio y tecnología para evitar la interacción con animales mucho más poderosos que el ser humano.