Japón presenta su propio "enterrador espacial": así es como se deshace de los satélites muertos

Descubre como la ciencia puede contribuir a dejar el espacio cercano libre de grandes ingenios en desuso.

Japón presenta su propio "enterrador espacial": así es como se deshace de los satélites muertos
Recreación digital del satélite que se utilizara en la misión ELSA-M.
Publicado en Ciencia

Sobre nuestras cabezas, aunque no podamos apreciarlos, vuelan miles de satélites, cada uno con su propia misión y propósito. Para aquellos que aún continúan desempeñando su labor existen páginas web donde poder verlos en tiempo real, aunque algunos ya no estén operativos y hayan pasado a formar parte de la basura espacial. Ahora, una compañía japonesa tiene un interesante plan para deshacerse de ellos.

Eliminación espacial de residuos procedentes de satélites no funcionales

Dada la gran cantidad de residuos que pueden toparse con satélites en funcionamiento, desde la compañía japonesa Astroscale se nos presenta una misión denominada ELSA-M, acrónimo de End of Life Service by Astroscale - Multiple, en la que la empresa aeroespacial pretende establecer las bases de un nuevo tipo de industria cósmica: el barrido de la basura espacial que es potencialmente peligrosa para las operaciones de los satélites que intentan orbitan al planeta sin contratiempos.

Según la información proporcionada por Astroscale, existen más de 2.200 satélites que están fuera de servicio más allá de nuestras fronteras, los cuales provocan más de 600 colisiones en su trayectoria moribunda. No sólo éstos son un peligro, sino que los fragmentos resultantes de dichos impactos también pueden suponer un riesgo para las operaciones de los satélites en órbita.

La empresa asiática propone desplegar un nuevo tipo de satélite en la órbita baja de la Tierra, que se caracterizará por ser una especie de remolcador espacial, capaz de engancharse a aquellos satélites cuyas compañías quieran eliminar de nuestra atmósfera, pero con un método patentado por Aerospace. El satélite de la compañía, en primer lugar, volaría alrededor del satélite difunto y lo inspeccionaría, para después acoplarse al mismo e iniciar la maniobra que lo llevará a desaparecer de la órbita.

Una vez con el satélite objetivo ya enganchado al cuerpo del remolcador de Aerospace, éste descendería hasta una altura prudencial donde, gracias a sus propulsores, lo impulsaría al satélite del que se quiere deshacer en una trayectoria que impactaría con la atmósfera terrestre, acabando sus días achicharrado por la fricción causada en la reentrada a nuestro planeta.

La empresa japonesa ya demostró en el año 2021 que es capaz de utilizar este tipo de satélites para engancharse a placas de acoplamiento, siendo capaz, además, de capturarlas y liberarlas. Será en el año 2025 cuando el primero de estos satélites sea lanzado a la órbita baja y cuando hará la primera gran prueba junto con un satélite de OneWeb, que incluirá una placa magnética. Nobu Okada, CEO de Aeroscale ha declarado en el medio Gizmodo que:

Este ha sido un fantástico primer paso en la validación de todas las tecnologías clave para el encuentro, las operaciones de proximidad y las capturas en el espacio.

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