Kurt D. Retherford, científico especializado en astronomía planetaria, habla sobre 3I/ATLAS: "Todavía estamos desconcertados por algunas de las cosas que estamos viendo"
La misión Europa Clipper capta nuevos detalles de las colas del cometa 3I/ATLAS y deja a los científicos con más preguntas que respuestas
A pesar de que el cometa 3I/ATLAS nos ha ofrecido titulares de lo más variopinto, podemos afirmar que ya se está alejando del sistema solar. Sin embargo, su breve paso por nuestro vecindario cósmico ha dejado una gran cantidad de datos que los científicos continúan analizando. Y algunos de esos datos han sido obtenidos en misiones como Europa Clipper, perteneciente a la NASA, que viaja rumbo a Júpiter y a su luna helada Europa. Y tenemos mucho de qué hablar.
El visitante interestelar que aún desconcierta a la ciencia
Los científicos involucrados en la misión Europa Clipper, según la información publicada en IFLScience, afirman que las observaciones se realizaron el pasado 6 de noviembre, justo después de que el cometa alcanzara su perihelio, es decir, el punto de máxima cercanía al Sol. Aun así, hay que recordar que 3I/ATLAS pasó a unos 203 millones de kilómetros de nuestra estrella.
Sin embargo, esa distancia fue más que suficiente para que el cometa empezase a liberar gases y polvo. Los investigadores de la misión Europa Clipper utilizaron el espectrógrafo ultravioleta de la nave, que es el instrumento que analiza la luz invisible para identificar qué gases hay en un objeto espacial y cómo se comportan. En ese momento, 3I/ATLAS se encontraba a unos 164 millones de kilómetros de la sonda, lo que significa que estaba lejos para obtener imágenes detalladas, pero lo suficientemente cerca como para analizar su composición química.
Se sabe que estas observaciones han servido para probar los instrumentos de la sonda Europa Clipper y que Kurt Retherford, máximo responsable científico del mencionado instrumento, también participa en la misión JUICE de ESA, que se dirige a Júpiter y que observó el paso de 3I/ATLAS. Pero, volviendo al cometa, ¿qué se ha podido comprobar?
Anteriormente, se pensaba que la misión Europa Clipper podría observar las colas del cometa tras el perihelio y esto parece que se ha confirmado. Sin embargo, no todo encaja con la teoría. La cola iónica, que está formada por partículas cargadas que se alejan del Sol, parece comportarse como se esperaba, pero la cola de polvo resulta más difícil de explicar. Esto lo ha contado perfectamente Kurt Retherford, que ha declarado:
Usamos ese modelo para comprender dónde estaban las colas y, a primera vista, lo que vemos desde nuestra posición estratégica en Europa Clipper coincide con la ubicación prevista de las colas. Pero (las colas) no se explican completamente solo con ese modelo. Así que todavía estamos desconcertados por algunas de las cosas que estamos viendo.
Los científicos, eso sí, destacan que el comportamiento general es el propio de un cometa activo tras su paso cercano al Sol. Sin embargo, parece que la diferencia se encuentra en que es un objeto nacido en otro sistema estelar. A pesar de estar abandonándonos, la información que nos ha dejado 3I/ATLAS seguirá ayudando a comprender mejor cómo se forman estos objetos y cómo evolucionan los mundos más allá de nuestra vecindad cósmica.