La ciencia tiene un nuevo reto: leerle la mente a los pulpos. De momento va por buen camino
¿Qué tiene el pulpo que lo hace ser un animal único y diferente al resto? Un nuevo estudio tiene nuevas revelaciones.
Si te preguntasen acerca del animal más interesante desde el punto de vista científico, ¿cuál crees que sería? Si le preguntas a un biólogo, muy posiblemente, contestará que el pulpo. Sin duda alguna, estamos ante un ser vivo particularmente inteligente y que cuenta con toda una serie de características únicas en el reino animal. Los hay de múltiples especies, incluida una muy parecida al fantasma de Casper, pero lo cierto es que la mayoría de ellos cuentan con un conjunto de cualidades que los convierten en seres especiales para ser analizados.
La ciencia nos plantea múltiples retos y, sin duda alguna, uno de ellos está relacionado con el análisis de la mente de los pulpos. ¿Qué hay detrás de esos tentáculos? Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Nápoles Federico II, en Italia, y el Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST), en Japón, ha permitido obtener unas consecuencias para demostrar hasta qué punto nos encontramos ante un animal singular. Se trata de un trabajo que confirma cómo no se trata de animales marinos semejantes a los demás.
Veamos, por tanto, qué tienen de especial los pulpos, por qué la realización de una serie de tareas lo hacen diferencial en el ámbito de la supervivencia en el medio acuático y, por supuesto, a qué se deben ciertos comportamientos. ¿Sabías que hasta el día de hoy no ha sido posible criar pulpos en cautividad mediante granjas? Veamos las claves del estudio para entender más sobre la vida de estos increíbles animales.
El pulpo, un animal único en el mundo que ha sido objeto de análisis
¿En qué piensan los pulpos? Como es lógico, hay un apartado ligado directamente al instinto. La reproducción o la búsqueda de alimento son elementos clave, pero no dista de lo que ocurre en el resto de especies del planeta. Por primera vez, se han llevado a cabo estudios que han tratado de monitorizar las ondas cerebrales de estos animales. Curiosamente, se han podido extraer diversas conclusiones. Por un lado, se ha descubierto un nuevo tipo de onda cerebral jamás vista anteriormente y, por el otro, hay semejanza con las que produce el cerebro del ser humano.
Curiosamente, es sabido que cada uno de los brazos de estos cefalópodos posee su propia unidad cerebral. Esto se pudo conocer hace unos años tras comprobar cómo varias unidades eran capaces de superar un laberinto extendiendo, únicamente, uno de sus tentáculos. Los movimientos de estos animales son, además, únicos en el ámbito acuático. Pueden deslizarse a través de la corriente o, simplemente, andar bípedos con solo 2 tentáculos el lecho marino. Todo ello, además, a sabiendas que son capaces de llevar a cabo transformaciones del color para camuflarse.
Todo este proceso ha sido resultado de 550 millones de años de evolución. Ahora bien, ¿hasta qué punto ha sido heredado este nivel de inteligencia del ser humano? Lo cierto es que hay que ir mucho más atrás en la historia para encontrar al ascendiente común entre ambas especies.
Se espera que a lo largo de los próximos años se lleven a cabo nuevas investigaciones para descubrir más detalles interesantes sobre la vida de los pulpos. Se espera que este tipo de estudios permitan ayudar a la comunidad científica en lo que se refiere al comportamiento de estos animales y, por supuesto, a la obtención de datos que puedan contribuir a una cura de enfermedades.