La clave para poder revertir el envejecimiento podría esconderse en esta particular proteína
El aspecto de nuestra piel, según avanzan los años, podría ser 'editado' con la ayuda de la más vanguardista ciencia.
Hacerse mayor es una de las certezas más absolutas del ser humano. Quizás el paso del tiempo es algo que a muchas personas les cuesta asumir, pero contar con innumerables décadas a las espaldas es síntoma de haber podido vivir miles de experiencias que enriquecen a cada persona. Es verdad que con el paso de los años, nuestro cuerpo y mente se resienten, de ahí que, por ejemplo, haya ciertos requisitos para renovar el carnet de conducir a partir de los 65 años. Ahora, un grupo de científicos podrían haber identificado a una proteína responsable en que nuestra piel se marchite.
Revertir el envejecimiento de manera artificial
Científicos pertenecientes al Centro Nacional de Análisis Genómico y al Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona han publicado un estudio en la revista Nature Aging en el que describen cómo la proteína IL-17 como fundamental en el envejecimiento de la piel de nuestro cuerpo. Y es que el paso del tiempo tiene efectos de sobra conocidos en la piel, como la aparición de arrugas, una menor capacidad de regeneración, una peor cicatrización y una barrera menos capaz de proteger las partes internas. La investigación ha identificado a esta proteína como la responsable en muchas funciones del envejecimiento.
🔬 Researchers identify the IL-17 protein as a determining factor in skin #ageing.
— IRB Barcelona (@IRBBarcelona) June 9, 2023
👉A study led by Dr. @guiosol, Dr. @SalvadorAznar3 (#IRBBarcelona) & Dr. @hoheyn (@cnag_eu).
📰@NatureAging
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Durante la experimentación y el trabajo de laboratorio, los científicos han conseguido bloquear la proteína IL-17, lo que ha supuesto una ralentización de algunos procesos que repercuten negativamente en la piel. Gracias a este descubrimiento, nuevos caminos se abren a la hora de, por ejemplo, recuperar la piel tras una intervención quirúrigica. Holger Heyn, jefe de uno de los laboratorios del Centro Nacional de Análisis Genómico, afirma que:
La secuenciación de células individuales nos ha permitido profundizar en la complejidad de los tipos de células y los estados que forman la piel y cómo estos cambian durante la vida. No solo encontramos diferencias en la composición de la piel envejecida, sino también cambios en los estados de actividad de las células. Particularmente las células inmunitarias mostraron perfiles específicos relacionados con la edad, que pudimos identificar analizando miles de células individuales a la vez.
Eso sí, bloquear de manera permanente esta proteína no sería la solución ideal, dado que la IL-17 es fundamental para nuestro organismo, ya que nos permite defendernos de ciertos microbios y ayuda a una mejor curación de las heridas. El proceso que sí que habría que tener en consideración es la inhibición temporal, ya que ésta podría ser beneficiosa a nivel terapéutico.
Además, futuros estudios expandirán el alcance de esta investigación y buscarán conocer si la proteína IL-17 también desempeña un papel importante en el envejecimiento de tejidos y órganos. Por el momento, la medicina de vanguardia ya nos demuestra que innovadoras técnicas, como podrían ser los biobots, nos llevarán a tener un organismo más preparado para el futuro.