Algunas marcas de alimentos usan lo adictivos que son sus productos como reclamo, haciendo alarde de lo fácil que es engancharse a ellos. Seguro que te suenan estos eslóganes: "cuando haces pop, ya no hay stop", "a que no puedes comer solo una". ¿Verdaderamente se trata de adicción o es solo gula?

¿Son algunos alimentos tan adictivos como la droga?

No es ningún secreto que el azúcar es adictiva. De hecho, como titula el diario El Mundo, algunos la consideran como el tabaco del siglo XXI. De forma natural, hay sustancias como la glucosa que efectivamente, provocan el deseo que consumir más conforme la ingerimos.

Sin embargo, a otros alimentos se les incorporan aditivos como el glutamato monosódico, para mejorar su sabor y causarnos la sensación de que estamos comiendo algo deliciosamente sano, es decir, que de forma indirecta despiertan nuestra gula.

Pero, ¿cuáles son más adictivos? Seguro que lo primero que te viene a la cabeza es la comida basura: patatas fritas, pizza, hamburguesas, snacks… Y probablemente estés en lo cierto. Para resolver este misterio, un grupo de investigadores de la Universidad de Michigan y el New York Obesity Research Center de Mount Sinai – St. Luke’s Hospital (EE.UU.) han elaborado una lista con los alimentos más adictivos, publicada por PubMed.

¿Provocarán adicción las patatas fritas de bolsa? Gazette Review

¿Cuál es el secreto de la adicción en los alimentos?

Los científicos partieron de una premisa: los alimentos procesados tienen propiedades farmacoquinéticas bastante similares a lo que comúnmente conocemos como drogas. Por ejemplo, son de fácil absorción y están presentes en dosis concentradas. Es el caso de las grasas añadidas o los carbohidratos refinados, que tienen un elevado índice glucémico (para que nos entendamos, que tienen mucho azúcar). Los científicos de la investigación señalan:

Esta diferencia tiene mucho sentido desde el punto de vista fisiológico. Dentro de este sistema, cuando tengo hambre, voy a buscar una comida más calórica, como las que tienen azúcares o grasas, que me satisfaga más rápido y con mayor intensidad.

Así que sobre el papel, todo lo que contenga grasas o azúcares puede ser adictivo. Entonces, ¿es igualmente adictivo un racimo de uvas o el aguacate que los bombones y la pizza? Pues no.

El estudio se dividió en dos fases: en la primera participaban 120 estudiantes, a los que se les proporcionó una lista de alimentos y se les hizo adivinar cuáles producían más adicción en base a los parámetros de la Yale Food Addiction Scale. Para la segunda fase, 384 voluntarios eligieron qué alimentos eran más adictivos teniendo en cuenta únicamente su composición nutricional.

Las conclusiones del estudio no pueden ser más sorprendentes: no es cuestión de que un alimento tenga grasa o azúcar en su composición, por lo que no todos están implicados en los comportamientos adictivos. Son los productos altamente procesados los que generan la dependencia a la comida, concretamente, a esa tipo de comida.

Como detallan los científicos:

El hallazgo de que el procesado era el factor más predictivo para saber si una comida estaría asociada con un comportamiento alimentario similar al adictivo es una evidencia preliminar para estrechar el rango de qué comidas están implicadas en las adicciones.

Y es que los alimentos ultraprocesados, en contraposición con los naturales, pueden provocar subidas súbitas de azúcar en sangre, algo que activa las zonas del cerebro que se asocian a las adicciones.

La pizza, en cualquiera de sus variantes, es el alimento más adictivo que existe. Papa John Pizza

¿Qué alimentos son los más adictivos?

En caso de que te hayas quedado con la duda sobre cuáles son los alimentos más adictivos, estabas en lo cierto con tus predicciones: la comida basura copa los primeros puestos. En el podio encontramos la pizza, sea cual sea su sabor, el chocolate en todas sus variantes y las patatas fritas de bolsa.

No obstante, la comida procesada es la reina de la lista, si bien podemos encontrar otros alimentos con su propia casuística, como es el caso de la adicción al agua, un trastorno propio de personas obsesionadas con la salud que puede resultar muy peligroso.

1. La pizza

2. El chocolate

3. Las patatas fritas

4. Las galletas de chocolate

5. El helado

6. Las patatas fritas cocinadas

7. Las hamburguesas con queso

8. Los refrescos con gas

9. Los pasteles

10. Los quesos

11. El bacon

12. El pollo frito

13. Bollería industrial de todo tipo

14. Palomitas con mantequilla

15. Los cereales

16. Las gominolas

17. La carne

18. Las magdalenas

19. Los frutos secos

20. Los huevos

21. La pechuga de pollo

22. Los pretzels

23. Las crackers

24. El agua

25. Las barritas energéticas

Así que ya sabes, haz caso de los eslóganes y para evitar tentaciones, lo mejor es no probar ni siquiera uno de estos alimentos procesados.