Dormir, tal vez soñar. Dormir o no dormir, he ahí la cuestión. Parece que hoy nos ha dado por Shakespeare, y es que el arte es magnífico para dormir… o no. Hay gente que se encomienda a la literatura, otros a contar ovejas, los más prácticos tiran de somníferos y los hay incluso que intentan conciliar el sueño con Juan Ramón de La Morena.

Según El País, entre un 20 y un 48% de la población adulta en España encuentra dificultades a la hora de dormir.

Casi la mitad de la población adulta sufre insomnio

Qué poca importancia le damos a dormir cuando logramos conciliar el sueño con facilidad y qué doloroso es no poder hacerlo. El insomnio es un trastorno del sueño de lo más grave que puede llegar a ser mortal. Y es que, como podemos leer en OK diario, basta un mes de insomnio para acabar con la vida de una persona.

Como hemos comentado más arriba, cada uno tiene sus métodos, pero si hay uno que no suele tenerse en cuenta, ese es la música. De acuerdo con la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos (también conocida por sus siglas, NSF) , escuchar música o audiolibros es una manera muy útil e inocua de conseguir dormir y además tener sueño de mayor calidad.

Desde la NSF lo explican así:

La música es mucho más que algo agradable de escuchar, tiene un efecto directo en el sistema nervioso parasimpático que ayuda a que nuestro cuerpo se prepare para dormir

O lo que es lo mismo, relaja el ritmo cardíaco, dilata los vasos sanguíneos, reduce el tamaño de nuestras pupilas y relaja los músculos. Relajación total y concentración en dormir. Todo un somnífero natural.

Pero tiene sus trucos: no basta con oírla, hay que disfrutarla. De manera inconsciente, nuestro cerebro al completo se concentrará intentando procesar la melodía. De este modo, nos relajamos, olvidándonos de todo lo demás. Ya sabes, el típico ‘run run’ que no nos deja dormir pensando en lo que nos ha pasado durante el día o lo que sucederá mañana.

La lista de Spotify que garantiza el sueño. Colchón Exprés

En palabras del Dr. Alejandro Ferrero del Instituto Ferrero de Neurología y Sueño de la Fundación Argentina de Estudio del Cerebro, el procesamiento musical cerebral tiene lugar del siguiente modo:

Los tonos llegan a la corteza temporal y prefrontal, el ritmo a la corteza parietal y cerebelo, y la letra a las corteza sensitiva, visual, motora y a las áreas relacionadas a lo emocional

Vale, perfecto. Qué mejor momento que la noche para deleitarme con mi grupo favorito, Linkin Park. Pues no, no vale cualquier tipo de música: ha de ser música clásica, o similar. Según la NSF tiene que ser música con melodías lentas, porque el rock y similares lograrán estimularnos. Algo que muchos de nosotros ya hemos comprobado al conducir: la música agitada nos vuelve más agresivos e impulsivos al volante. Así, la sugerencia de la Fundación del sueño es que nos inclinemos por la música clásica, el jazz o el folk.

Dicho esto, es momento de irnos a Spotify y elaborar una lista que cumpla estos requisitos, si bien dentro de la propia plataforma podremos encontrar radios que nos ayuden a dormir.

Tampoco hace falta que creemos una lista eterna, ya que según el estudio de NSF bastaría con unos 45 minutos musicales. Así que elige bien la música que te trasladará al reino de Morfeo.

Ojo cuidado si no eres premium: el volumen y tono de los anuncios podrían darte un susto digno de los que da Alexa, la asistente del smart speaker de Amazon, bastante aficionada a reír en medio de la noche.

Oxford Journals nos ha ahorrado el trabajo enumerando una serie de canciones empleadas en diferentes estudios científicos para demostrar el potencial de la música aliviando el dolor y ayudando a la relajación, es decir, una lista de Spotify óptima para dormir, que la periodista Idoia Sota de El País ha recopilado en su playlist "Música para dormir".