Los astrónomos detectan una supertierra orbitando una estrella a 83 años luz de nosotros ¿podríamos llegar algún día?
Un equipo internacional de astrónomos confirma la existencia de TOI-512 b, un exoplaneta masivo que orbita una estrella más fría que el Sol y cuyas características físicas lo sitúan en la frontera exacta entre los mundos rocosos
La comunidad astronómica internacional ha confirmado el hallazgo de un nuevo exoplaneta denominado TOI-512 b, catalogado bajo la denominación de 'súper-Tierra'. Este mundo lejano se encuentra a unos 218 años luz de nuestro sistema solar y presenta unas proporciones físicas que desafían los modelos de formación planetaria conocidos hasta la fecha.
El nuevo cuerpo celeste posee una masa 3,5 veces superior a la terrestre y un radio que supera en una vez y media al de nuestro planeta. A simple vista podría parecer un gigante gaseoso en miniatura. Sin embargo, su densidad de 5,62 gramos por centímetro cúbico resulta prácticamente idéntica a la de la Tierra, fijada en 5,51 gramos. Esta asombrosa similitud sugiere que se trata de un cuerpo de naturaleza rocosa, un mundo sólido frente a la hipótesis de una esfera de gas.
¿Podrá ser colonizada en un futuro próximo?
Este exoplaneta completa una órbita alrededor de su estrella anfitriona en apenas 7,2 días terrestres. Dicho astro, clasificado como de tipo K, registra unas temperaturas superficiales cercanas a los 5.000 grados centígrados, por lo que resulta notablemente más frío y ligeramente más pequeño que el Sol. Según detalla la revista especializada Interesting Engineering, este descubrimiento permite a los científicos estudiar la zona de transición entre los planetas rocosos y los gaseosos, un eslabón evolutivo inexistente en nuestro vecindario cósmico.
— SKYCR.ORG (@skycrorg) March 15, 2026
La ratificación de este mundo masivo ha requerido el uso combinado de varios instrumentos astronómicos. El telescopio espacial TESS de la NASA detectó los primeros indicios mediante el método de tránsito, al registrar las minúsculas caídas en el brillo de la estrella cuando el planeta cruzaba por delante desde la perspectiva terrestre.
Para disipar cualquier duda sobre posibles falsos positivos, los expertos recurrieron al espectrógrafo ESPRESSO instalado en el Very Large Telescope de Chile. Este instrumento de alta precisión midió el sutil bamboleo gravitacional que el planeta ejerce sobre su estrella. Los datos recopilados durante 37 noches de observación sirvieron para descartar por completo un segundo candidato planetario que figuraba en las lecturas iniciales.
El investigador del Instituto de Astrofísica de Oporto y autor principal del estudio, José Rodrigues, aseguró que la caracterización precisa de estos mundos masivos resulta vital para entender la evolución planetaria. En nuestro sistema solar conviven gigantes gaseosos como Urano y mundos rocosos más pequeños como Venus, pero existe un vacío de tamaño intermedio que TOI-512 b viene a ocupar.
La baja actividad estelar de su anfitriona convierte a este sistema en un objetivo prioritario para las próximas décadas. Los astrónomos tienen previsto utilizar la espectroscopia de transmisión para analizar su atmósfera, con el objetivo de buscar las huellas químicas que revelen los detalles de su formación. A fin de cuentas, cada nuevo dato obtenido de esta 'súper-Tierra' aporta información clave sobre el lugar que ocupa nuestro planeta en el cosmos.