Los astrónomos resuelven un misterio de décadas de antigüedad que tiene que ver con el polvo de estrella

WR 112 está ubicado a varios años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario, y está compuesto por dos estrellas que orbitan entre sí cada 20 años

Los astrónomos resuelven un misterio de décadas de antigüedad que tiene que ver con el polvo de estrella
WR 112 está ubicado a varios años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario | Imagen de NSF/AUI/NSF NRAO/M. Weiss.
Publicado en Ciencia

La estudiante de Física intensiva del curso YC'2027 Donglin Wu dirige un nuevo estudio que muestra que algunas de las estrellas más grandes del universo desprenden algunas de las partículas de polvo más pequeñas. El primer artículo importante de Wu como autora principal se centra en el polvo de estrellas: pequeños granos sólidos que se forman a partir de los vientos esterales, los cuales se desplazan hacia el espacio interestelar y puede acabar convirtiéndose en partes de nuevos planetas.

Wu aplica su admiración a las estrellas a sus estudios en Yale, sobre todo en su trabajo con Héctor Arce, profesor de astronomía en la Facultad de Artes y Ciencias, y Daisuke Nagai, profesor de física y astronomía en la FAS. "La astronomía y la astrofísica se conectan con algo muy romántico. Miras el cielo nocturno y piensas en lo inmenso que es. Hay tantas cosas que aún son desconocidas, cosas difíciles de observar. Cosas raras", dijo Wu.

Una de estas rarezas es el tema que ha tratado Wu en su nuevo estudio, publicado en The Astrophysical Journal. El investigador analizó datos observacionales del sistema binario estelar WR 112, el cual contiene una estrella Wolf-Rayet masiva y poco común, conocida por sus espectros inusuales y su ciclo de vida relativamente corto.

Los autores del estudio analizaron los datos del Telescopio Espacial James Webb y ALMA

WR 112 está ubicado a varios años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario. Está compuesto por dos estrellas extremas que orbitan entre sí cada 20 años, aproximadamente. La estrella de tipo O es joven, azul y muy masiva, con vientos estelares muy fuertes, mientras que la estrella Wolf-Rayet, intensamente caliente, está en una de las últimas etapas de su vida, perdiendo masa a un ritmo muy precipitado debido a los mencionados potentes vientos estelares.

Estas estrellas, al colisionar, crean regiones densas y frías donde se forma polvo, antes de que este se disperse en el espacio interestelar por la intensa luz solar. Para el estudio, Wu y sus coautores analizaron datos del Telescopio Espacial James Webb (JWST) y del Atacama Large Milimeter/subimilimeter Array (ALMA) para comprender mejor el polvo estelar de WR 112.

Tras analizarlos, los investigadores descubrieron que los granos de polvo en las estructuras espirales extendidas probablemente sean, en su mayor parte, más pequeños que un micrómetro, y la mayoría de ellos deberían tener unos pocos nanómetros (o milmillonésimas de metro) de diámetro. “Es asombroso saber que algunas de las estrellas más masivas del universo producen partículas de polvo diminutas antes de morir”, afirmó Wu.

El equipo internacional también encontró evidencia de que el polvo de WR 112 se presenta en dos tamaños distintos: un grupo mayor de granos nanométricos y un grupo menor de granos de aproximadamente 0,1 micrómetros de diámetro. Este descubrimiento reconcilió décadas de mediciones contradictorias de sistemas binarios similares, que revelaron solo granos muy diminutos o de mayor tamaño.

Debido a que WR 112 es uno de los productores de polvo más prolíficos de su tipo (produce una cantidad de polvo equivalente a tres lunas terrestres cada año), las nuevas mediciones del tamaño de grano tienen grandes implicaciones en la cantidad de polvo de carbono que los sistemas binarios masivos pueden aportar a la galaxia en general.

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