Los científicos cada vez tienen más claro esta asombrosa cualidad de la energía oscura. Tiene que ver con sus cambios y el tiempo
Lo que antes se pensaba que era una constante universal, podría ser más dinámica de lo esperado

Existe un instrumento conocido como DESI, acrónimo de Instrumento Espectroscópico de Energía Oscura, que pretende servir de base para la comunidad científica en diferentes estudios astronómicos acerca de galaxias distantes. Si hasta hace poco pensábamos que la energía oscura era una constante universal, cada vez tenemos más razones para pensar todo lo contrario. De hecho, cada vez existen más evidencias que aseguran que estaríamos ante una forma de energía que evoluciona con el tiempo.
Los cambios en la energía oscura
El grupo de trabajo del DESI está coliderado por el doctor Mustapha Ishak-Boushaki, profesor de física de la Universidad de Texas en Dallas. Este grupo tiene como misión interpretar un estudio que recopila datos recogidos por la comunidad científica internacional y en el que participan más 900 investigadores de casi 70 instituciones de todo el mundo.
Fue en abril de 2024 cuando el propio Mustapha Ishak-Boushaki lideró una conferencia donde se presentaron análisis del primer año de datos recopilados por el grupo y donde se revelaron las primeras evidencias de que la energía oscura podría evolucionar con el tiempo. No la entendemos completamente aún, pero muchos científicos piensan que esta energía oscura es la gran responsable de la expansión del universo.
Quizás no hay que precipitarse, pero a juzgar por la información que podemos leer en el comunicado publicado en EurekAlert, el modelo estándar cosmológico podría necesitar de una urgente revisión si, como todo parece indicar, la energía oscura se debilita con el paso del tiempo. El doctor Mustapha Ishak-Boushaki aclara:
En este nuevo análisis, no solo hemos confirmado nuestros anteriores hallazgos sobre que la energía oscura probablemente evoluciona con el tiempo, sino que estamos incrementando su significado. El punto que encuentro más emocionante es que la evidencia procede de diferentes conjuntos de datos.
Los datos de los que hablamos han sido recopilados a partir de tres años de observaciones de casi 15 millones de galaxias y cuásares. El grupo de trabajo opera está financiado por el Departamento de Energía de Estados Unidos y tiene su sede en el observatorio nacional Kitt Peak, donde se encuentra el telescopio Nicholas U. Mayall, operado por el NOIRLab.
Este es uno de los experimentos que más se ha dedicado a escudriñar el cosmos, gracias a un instrumento capaz de capturar la luz de hasta 5.000 galaxias, de manera simultánea. Este es el cuarto año en que el instrumento DESI está en funcionamiento y aún tiene un ambicioso objetivo por delante, explorar alrededor de 50 millones de galaxias y cuásares hasta el fin del mismo. ¿Descubriremos más secretos del cosmos para entonces?