Los delfines tienen una curiosa (y asquerosa) forma de reconocer a sus familiares
Los desfines protagonistas de este estudio de comportamiento reconocían antes a sus compañeros por el sabor de su orina.

Ya es sabido que los defines son uno de los miembros más inteligentes del reino animal, pero a veces sus métodos son... poco ortodoxos. Estos mamíferos son famosos por crear comunidades enormes, donde todos los miembros tienen una relación de parentesco muy parecida a la de los humanos. Los miembros de una misma comunidad se conocen, juegan entre ellos y son capaces de seguir la pista de sus seres queridos en la inmesidad del océano. Por tierno que parezca, la "técnica" que usar para reconocer a sus conocidos es bastante asquerosa.
Tres biólogos marinos de la Universidad de St Andrews realizaron recientemente un estudio sobre cómo los delfines usan señales auditivas y gustativas para distinguir entre compañeros y extraños. Muchos conocemos el reconocible "canto" de los delfines, y aunque es una herramienta esencial en su comunicación, no es la única que usan para conseguir encontrar a los miembros de la familia a kilómetros de distancia. Los investigadores descubrieron que la clave está en la orina.
Si, por asqueroso que parezca los delfines son capaces de reconocer a sus familiares por el sabor de su orina. El equipo de la Universidad de St Andrews llevó a cabo pruebas con delfines en Hawai y Bermudas, donde ponían a diferentes individuos en contacto con agua que contenía muestras de orina de delfines conocidos y extraños para ellos. Los delfines mostraban mucho más interés en la orina de los individuos con los que habían convivido.
Aún con estímulos sonoros para confundirlo, el sentido del gusto del delfín siempre acertaba
Luego, combinaron esa agua con orina con grabaciones de los silbidos de otros delfines conocidos y los resultados no cambiaron en absoluto. Los científicos emitieron el mismo sonido desde ambas muestras de agua con orina, y el delfín seguía escogiendo e investigando la que provenía de otro individuo conocido o familiar. En todos los casos y pruebas, independientemente del sonido que se reprodujese, el animal siempre escogía el camino donde se había dispersado orina de un familiar.
En parte, es lógico. El agua en la que conviven estos animales está plagada de restos de orina, y evidentemente el sabor de este agua permite a los delfines reconocer dónde han estado los miembros de su comunidad. Hasta ahora estaba claro que el sonido característico de los delfines les servía para comunicarse y encontrarse en el mar, pero ahora el experimento demuestra que el sentido del gusto en estos animales es igual de importante.
Este experimento es una muestra más de lo inteligentes que pueden llegar a ser estos mamíferos. Aunque sea con métodos repulsivos como en este caso, está claro que son una especie muy desarrollada a nivel social. Ya se ha demostrado que el "canto" o silbidos de los delfines es un complejísimo sistema de comunicación, donde los individuos se reconocen e incluso se inventan y usan nombres para sus crías y compañeros.