Los expertos descubren que los pastores del Neolítico eran muy parecidos a los de ahora: tenían una estrategia para cuidar su ganado
La ganadería hace miles de años, en la península Ibérica, ya era una práctica eficiente y adaptada al medio
Cuando pensamos en oficios milenarios, seguramente el cuidado del ganado venga a tu mente rápidamente. Sin embargo, ¿puedes creer que esta fuese una actividad tan importante hace 6.000 años en la península Ibérica? No lo decimos nosotros, sino una reciente investigación a cargo de expertos de la Universitat Autònoma de Barcelona y de la Universidad de Cardiff, que pasaremos a desgranarte a continuación.
Descubriendo las actividades de pastoreo en la península Ibérica de hace 6.000 años
El reciente artículo publicado en la revista científica PLoS One indaga en la manera de pastorear el ganado hace miles de años. No solo se ha descubierto que este sistema era eficiente y que se adaptaba al medio, sino que fue "el primero en identificar la movilidad vertical estacional de los rebaños", en este caso de la especie Bos taurus, durante el Neolítico.
Un comunicado publicado en la página web de la Universitat Autònoma de Barcelona nos enseña cómo se han llegado a esas conclusiones. A partir de restos de animales encontrados en el yacimiento de la cueva de les Pixarelles, datados entre el 3942 y el 3632 a.C., se han utilizado técnicas avanzadas para poder reconstruir cómo era la dieta y las características de las vacas de hace 6.000 años.
Parece que los poblados que utilizaron esta cueva eran capaces de gestionar a estos animales en rebaños, moviéndolos entre las zonas de pastos, en las áreas de montaña bajas y medias. Además, también se encargaban de dividir al ganado, dejando algunos animales cerca del poblado, para poder asegurar la reproducción y obtener leche para alimentarse, y llevando a otros ejemplares a lugares más ricos en pastos y otros recursos.
La dieta de las vacas y toros de la época se basaba en las plantas tipo C3, definidas como aquellas produce un compuesto de tres carbonos y que representan el 95% de las plantas verdes de la Tierra. Gracias al estudio de isótopos de carbono y nitrógeno, se sabe que no existía un suplemento a su alimentación y que los prados no se explotaban de manera intensiva. Roger Alcàntara Fors, líder de la investigación, ha asegurado que "este hecho refuerza la hipótesis de una gestión eficiente con poca intervención directa".
Y este no ha sido el único gran descubrimiento. Además, también se ha observado que los pastores de la época eran capaces de intervenir en el ciclo reproductivo de los animales, para que estos naciesen en la época de abundancia de pastos, lo que significa que podíamos hablar de programación de partos para la época del verano. De hecho, esto también permitía maximizar la producción de leche.
La investigación, financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, nos permite conocer la complejidad de las actividades ganaderas hace 6.000 años, en el Neolítico medio, y cómo las sociedades de montaña eran realmente resilientes y expertas en adecuarse a un entorno mucho más demandante.