Los gatos naranjas tienen fama de estar locos. Ahora, además, sabemos qué es lo que provoca su particular aspecto

Si pensabas que los genes tenían algo que ver, en esta ocasión tenemos que hacer referencia a otro motivo, mucho menos conocido

Los gatos naranjas tienen fama de estar locos. Ahora, además, sabemos qué es lo que provoca su particular aspecto
Hemos descubierto el secreto tras el color de los gatos naranjas
Publicado en Ciencia

Todos conocemos personas pelirrojas o animales con diferentes tipos de pelajes, donde los responsables de dicho apartado estético son de sobra conocidos. Sin embargo, si acudimos al mundo académico para encontrar la respuesta sobre cuál es el motivo por el que muchos gatos tienen tonalidades naranjas, hasta el momento no teníamos una respuesta con base científica. Ahora, esta duda ya ha sido despejada.

Los misteriosos y extravagantes gatos de color naranja

Dos trabajos recién salidos del horno han sido publicados en el repositorio de artículos bioRxiv, uno de ellos impulsado por Greg Barsh, de la Universidad de Stanford, y el otro por Hiroyuki Sasaki, perteneciente a la Universidad de Kyushu. Las dos investigaciones tiene un mismo punto en común, describen el motivo por el que los gatos naranjas tienen esa coloración en su pelo.

Sabemos que los mamíferos poseen dos pigmentaciones que les otorgan el color a su pelo: la eumelanina, responsable de colores oscuros como el negro o el marrón, y la feomelanina, que pinta el pelo con tonos amarillos, rojizos o naranjas. La producción de melanina en la mayoría de mamíferos viene dada por una proteína de membrana llamada MC1R.

Sin embargo, esto no sucede en el caso de los gatos, seres curiosos, extraños y bizarros donde los haya. La regulación del color de su pelo no tiene tanto que ver con la MC1R, sino con lo que se conoce como locus, es decir, la posición que ocupa un gen dentro del cromosoma. En los gatos naranjas, el locus puede ser o bien la variante O, que apoya la producción de feomelanina, o bien la variante o, que apoya la producción de eumelanina.

Y en la siguiente explicación podemos confirmarte cómo se sabe que un gato con tonos negros y naranjas es casi seguro que sea una hembra. Para ello tenemos que saber, primero, que el locus naranja se encuentra en el cromosoma X. Como ya sabrás, las hembras poseen cromosomas XX. Si una hembra posee variantes Oo, tendrá áreas en su cuerpo negras y otras naranjas. Asi que, por tanto, los gatos bicolor son hembras casi al 100%.

Si hablamos de machos, dado que únicamente transportan un cromosoma X, estos serán o naranjas o de pelaje oscuro. Eso siempre se cumple, salvo en contadas excepciones, como sucede con un síndrome que se da en humanos y que se denomina Klinefelter. En ese caso, al existir un cromosoma X extra, se puede compatibilizar tener color negro y naranja y, además, ser macho.

Un caso curioso, ya que hablamos de gatos de varios colores, es el de los gatos calicós, es decir, felinos conocidos habitualmente como tricolores. En este caso, la inactivación de uno de los cromosomas X en cada pigmento ocurre de manera aleatoria durante su desarrollo. Cuanto más tarde ocurre la inactivación, más pequeños son los parches naranjas.

Para concluir, también deberíamos señalar que en el caso de los gatos el gen resposable del locus naranja no es el MC1R, sino el denominado Arhgap36. Los animales con color naranja poseen una mutación que bloquea, finalmente, la producción de eumelanina y permite producir feomelanina. Y tù, ¿tienes algún gato naranja rondando por casa?

Para ti
Queremos saber tu opinión. ¡Comenta!