Los geólogos atribuyen los 5 millones de años "perdidos" del río Colorado al desbordamiento de un antiguo lago
El río Colorado lenó un lago que, con el tiempo, le permitió abrirse paso y seguir erosionando el Gran Cañón
Estados Unidos no solo es uno de los mayores países del mundo (por detrás de Rusia, Canadá y China), sino que cuenta con cientos de miles de ríos. Los expertos han identificado, al momento de escribir estás líneas, más de 250 mil, que cubren un total superior a los 4,8 millones de kilómetros. El más largo del país norteamericano es el río Misuri (4.088 kilómetros), aunque algunas fuentes citan a menudo al sistema Misisipi-Misuri como el más importante.
El Colorado es otro de los principales ríos de Estados Unidos. Nace en las gélidas cumbres de las Montañas Rocosas en Colorado y recorre aproximadamente 2.330 kilómetros hasta desembocar en el Golfo de California. Abarca siete estados (Wyoming, Colorado, Utah, Nuevo México, Nevada, Arizona y California) y dos estados mexicanos (Baja California y Sonora).
Gracias a él tenemos algunos de los paisajes más icónicos del planeta, como el Gran Cañón, las Cataratas de Havasu y el Horseshoe Bend (famoso meando en forma de herradura en Arizona). El Colorado es uno de los ríos más controlados y gestionados del mundo, con múltiples presas y embalses masivos que generan energía hidroeléctrica y almacenan agua. Los científicos saben que este río ha existido durante 11 millones de años, pero los cinco millones que tardó en abrirse paso a través del Gran Cañón eran un misterio hasta ahora.
Los datos del circón respaldan la hipótesis, largamente debatida, del "desbordamiento del lago"
Un estudio publicado en la revista Science ha revelado que el río Colorado no siempre fluyó a través del área del Gran Cañón. "El momento y el mecanismo de la integración del río Colorado y la formación del Gran Cañón siguen figurando entre las controversias más persistentes de la geología", explicaron los autores.
Los geólogos reconocieron que el Gran Cañón se formó en múltiples fases a lo largo de un extenso período. Sin embargo, han debatido los detalles de cómo y cuándo ocurrió, barajando más de una docena de hipótesis, según John Douglass, coautor del estudio y miembro del Paradise Valley Community College.
El río Colorado llenó un lago que, con el tiempo, le permitió abrirse paso y seguir erosionando el Gran Cañón durante aproximadamente cinco millones de años. El misterio podría haberse resuelto gracias a un período crucial en el desarrollo del río: la cuenca de Bidahochi, un antiguo lago en territorio navajo. Mediante el análisis de los circones hallados en la cuenca, descritos por los autores del estudio como "bóvedas del tiempo", los geólogos pudieron determinar el origen de ciertos sedimentos.
Los circones, descritos como "algunos de los fragmentos más antiguos de la Tierra", son cristales microscópicos formados a partir del enfriamiento del magma. Los geólogos emplearon una técnica que les permitió estudiar este misterioso lago, que podría contener la respuesta a este enigma geológico. Al comparar miles de circones del lago seco con otros depósitos a lo largo del río Colorado, los investigadores descubrieron que estos sedimentos fueron depositados por un río Colorado que fluía hace aproximadamente 6,6 millones de años.
Según el estudio, "los patrones de datación revelaron una 'huella dactilar' de los sedimentos del río Colorado, lo que sugiere su llegada a un lago aguas arriba hace 6,6 millones de años y su posterior integración con el Gran Cañón y la cuenca aguas abajo". Es probable que la conexión directa se haya producido mediante una combinación de procesos, pero los datos del circón respaldan la hipótesis, largamente debatida, del "desbordamiento del lago".