¿Cuántas veces te has imaginado ser Arya Stark y recordar los nombres de las personas que planeas asesinar como venganza? ¿O quizás derrocar a los Lannister, poniendo la cabeza de Cersei en una Pica? Game of Thrones es una serie que despierta pasiones, que nos levanta de nuestros sofás, que nos mantiene en vilo durante todo 2018, y es que la octava temporada de Juego de Tronos se estima que verá la luz en 2019.

En cuanto a la saga de Canción de Fuego y hielo, el tiempo de espera no es mucho mejor. George R.R. Martin se lo toma con calma, tanto es así que hasta han desarrollado un software que emplea Inteligencia Artificial para seguir avanzando en las tramas.

La season finale de la séptima temporada nos dejó con la boca abierta y un miedo atroz ante algo que no podrán hacer frente los hombres independientemente de la familia que sean: los caminantes blancos. Y es que como sabes, hasta ahora un impresionante muro de hielo de más de 200 metros de altura (unos 700 pies) frenaba su amenaza.

El Rey de la Noche es uno de los personajes más importantes en la serie de HBO. RadioTimes

Sí, Juego de Tronos se ha grabado en numerosos países del mundo para encontrar las localizaciones de lugares como Dorne, Poniente, Invernalia… Parajes verdaderamente impresionantes que recrean los siete reinos. Pero en Juego de Tronos también hay muchos efectos especiales que emplean la más alta tecnología para lograrlo. Obviamente los dragones son uno de esos recursos, pero el propio muro también.

Ni siquiera Jon Snow puede luchar contra la amenaza climática

Porque según el experto en glaciares Martin Truffer de la Universidad de Alaska, no existen paredes de hielo en todo el planeta que sean tan robustas como el muro. De hecho, aunque un iceberg es capaz de hundir un barco del tamaño del Titanic, las paredes de hielo son mucho más vulnerables. Algo que debería aterrarnos teniendo en cuenta el cambio climático y cómo afectará a nuestras costas.

El ficticio muro no solo mide esos 700 pies de alto, sino que cuenta con una longitud de 300 millas, casi 500 kilómetros. De ser real, este muro se quebraría por sí mismo. En la Antártida se pueden encontrar muros de unos 100 metros de altura, pero no más por una cuestión física.

Como explica Truffer a Mashable:

Básicamente el hielo se deforma bajo su propio peso. Si alcanzase una altura así, literalmente rezumaría como la miel en la parte inferior. Las tensiones internas serían tan elevadas que el hielo se quebraría y caería.

Un muro físicamente imposible. Radio Westerns

Y si el muro de Juego de Tronos es imposible, el túnel para atravesarlo todavía más. Truffer lo argumenta así:

Ese túnel simplemente no podría existir bajo 200 metros de hielo. Se cerraría en horas.

Pero como comentábamos antes, si el muro de Juego de Tronos sirve para contener la amenaza blanca, los muros de hielo de la Tierra constituyen en sí mismos una amenaza real. Se estima que a causa del calentamiento global el nivel del mar subirá más de un metro durante este siglo gracias a la fusión de placas de hielo y glaciares. Especialmente afectado por esté fenómeno se verá el mar de Admunsen.

No hay muro de hielo capaz de frenar el efecto invernadero

La fusión tiene lugar de la siguiente manera: el agua más caliente se filtra por las paredes de hielo en sus zonas inferiores, debilitando su estructura. En la parte superior de los muros también sufren los efectos del calentamiento global a causa del aire más caliente, que forma lagunas que se filtran al interior del hielo causando fisuras.

Heridos de muerte, los muros de hielo colapsan y comienzan a desprenderse grandes trozos, afectando su estabilidad y estructura y liberando más hielo que va al mar. Es un hecho: los glaciares se derriten. ¿Pero cómo de rápido? Se dice que unos tres pies (algo más de un metro), pero esta aproximación podría variar, al fin y al cabo es una predicción en base la situación actual.

No, a los protagonistas de Juego de Tronos el efecto invernadero y el aumento del nivel del mar no les importan lo más mínimo, bastante tienen con sus guerras y los caminantes blancos. Pero más allá de la ficción, al planeta también encuentra una gran amenaza más allá del muro.