Puede que te guste el rock, el jazz, el reggaeton, o cualquier otro tipo de música. Puede incluso que ni siquiera te guste escucharla. Sin embargo, si que hay algo totalmente seguro. Esta te acompaña allá donde vas, en distintos ámbitos y aspectos de tu vida.

La música es un estímulo que puede cambiar tu percepción de la realidad

En la sala de espera del dentista, mientras viajas en autobús, en la terraza de un bar, o en cualquier anuncio de la televisión. La música siempre está ahí, y a veces tiene efectos sobre ti que jamás habrías imaginado.

Tu cerebro está diseñado para prestar atención a multitud de estímulos diferentes, y algunos de ellos son capaces de alterar tu percepción de la realidad. Como habrás podido suponer, la música es uno de ellos, y hoy sabrás por qué puede afectar a aspectos tan curiosos como el de tu comida.

La música nos acompaña durante toda nuestra vida. Entrenamiento

Canciones que alteran el sabor de tu cena

Numerosas investigaciones a lo largo de los años han intentado averiguar los efectos que tienen los estímulos acústicos, y más concretamente la música, sobre nuestra vida. Algunos de los trabajos más relevantes y significativos se han centrado en un aspecto realmente importante para cualquier ser humano. Nada más y nada menos que la comida.

¿Puede una canción alterar el sabor de un plato?

Todos tenemos que comer y eso es algo impepinable. Además, es muy probable que te acompañe algo de música mientras lo haces, ya sea en tu propia casa o en la terraza de un bar. ¿Hasta dónde pueden llegar su influencia?

Uno de los estudios más importantes fue realizado por el psicólogo Charles Spence, de la Universidad de Oxford. De hecho, escribió un libro en el año 2014, dedicado expresamente a la relación que existe entre la música y la comida.

El sonido y sabor de la música

Como apuntan desde Creators, el trabajo de Spence fue inicialmente publicado en la revista Scientific American.

Para su experimento, el psicólogo contó con la ayuda de un grupo de voluntarios que deberían probar unos postres. El dulce escogido fue el tofe, que se realiza a base de caramelo, almíbar y mantequilla. Nos encontramos, por lo tanto, ante un producto de sabor tremendamente dulce.

El tofe es un dulce típico de países como Estados Unidos. Wikipedia

Los participantes probarían su postre mientras escuchan diferentes tipos de música. Por un lado, canciones caracterizadas por notas muy agudas. Por el otro, canciones basadas en tonos bajos, graves. ¿Cambiaría la tonalidad de la música el sabor del dulce bocado? Charles y su equipo esperaban que así fuese.

Los resultados no daban lugar a dudas

Podrías suponer que una canción grave y calmada se asocia con sabores dulces, de hecho es lo primero que pensé cuando supe de este estudio. Sin embargo, la realidad es totalmente contraria a lo que podríamos haber imaginado.

Cuando los sujetos probaban el tofe mientras sonaban tonos agudos, tenían una experiencia más dulce. En cambio, en las ocasiones en las que voluntarios habían escuchado música grave mientras comían, aseguraban haber notado sabores más amargos.

Spence no fue el único interesado

Spence no ha sido el único que se ha interesado por esta curiosa relación entre música y comida. Muchos otros investigadores han estudiado el tema, llegando a conclusiones más o menos similares.

No nos olvidamos de la alta cocina

Sin ir más lejos, el chef Heston Blumenthal decidió estudiarlo por su cuenta. Gracias a su trabajo,
del cual nos hablan en Time, descubrió que el sonido del mar podía hacer que las ostras supieran hasta un 30% más saladas. Cuando los sonidos que ponía en su restaurante procedían de animales que habitaban lejos del mar, nada de esto ocurría.

Los conocimientos obtenidos gracias a todos estos estudios han sido aplicados en ámbitos hosteleros de todo el mundo. Desde restaurantes hasta hoteles, pasando por el acompañamiento musical de las comidas de un avión.

¿Hasta dónde?

Como has podido comprobar, los efectos de la música en tu vida van mucho más allá de lo que podrías haber imaginado. Las investigaciones científicas nunca dejan de sorprendernos.

La música afecta notablemente a tu cerebro

Esta llega a afectar a aspectos tan comunes y triviales como el sabor de tu comida, y esto es gracias a la gran influencia que tiene sobre el cerebro humano. Se me viene entonces una pregunta a la cabeza, ¿hasta dónde puede llegar pues, la influencia de la música?

Los científicos seguirán investigándolo, pero la respuesta tendrá mucho que ver con los efectos que esta tenga sobre nuestro cerebro. Así que ya sabes. La próxima vez que comas algo con una buena canción de fondo, ten en cuenta que esta podría estar cambiando el gusto de tu plato.