Nada de telescopios, este gigantesco rayo láser será el que nos descubra la existencia de vida extraterrestre
El ser humano ha imaginado el contacto con entidades de otros planetas durante décadas, siglos quizás, y esto se ve reflejado en algunos de los extraterrestres más famosos del séptimo arte. El SETI no ceja en su empeño de encontrar evidencia de que no estamos solos en el universo y para ello lleva décadas dedicado a la observación del espacio, atento a las posibles señales que puedan provenir de más allá de las estrellas. Ahora, un equipo de científicos ha publicado en el medio especializado arXiv un artículo donde detalla cómo la gravedad podría ser nuestra aliada en la búsqueda cósmica.
En busca de nuestros vecinos cósmicos, dejando de lado las señales de radio
Los telescopios, incluidos los espaciales, se empeñan en utilizar algunos de sus instrumentos para detectar radiación electromagnética y, así, poder discernir si alguna entidad es captada por su mirada. Enfrentarse a esta tarea a través de distintas ondas, ya sean las de la luz visible, las infrarrojas y las ondas de radio, ya ha sido explorado en mil y una ocasiones. Sin embargo, el estudio recientemente publicado señala que, quizás, habría que poner atención en las ondas gravitacionales para encontrar nuevas formas de vida.
Es por ello que la atención se centra en observatorios como el LIGO, que son capaces de detectar esta tipo de ondas gravitacionales. En la actualidad, la NASA y la ESA están colaborando en la construcción del observatorio LISA, que podría estar listo a principios de la década de 2030, y que incluirá tres aeronaves distanciadas por millones de kilómetros, que serán capaces de intercambiar rayos láser para detectar distorsiones causadas por ondas gravitacionales. Eso sí, aún este instrumento no sería útil para detectar vida extraterrestre.
Es por ello que se confía en un último proyecto, en caso de que la misión LISA sea exitosa, y que se ha denominado como Big Bang Observer. El resumen sería que será más caro, avanzado y grande que ningún otro observatorio de este tipo. Eso sí, aún quedarán décadas para despejar la incógnita de la vida extraterrestre, pero el objetivo es magnífico: poder identificar megaestructuras, es decir, objetos de ingeniería alienígena en el cosmos. La espera, décadas en el tiempo, podría valer la pena, siempre y cuando existan civilizaciones con las que toparse. Mientras tanto, puedes disfrutar con maravillosas obras de ciencia ficción en plataformas como Prime Video.