El cáncer es una de las enfermedades más complicadas que existen. En todas sus manifestaciones, que pueden ser variadas y diferentes, pone en apuros a los mejores tratamientos, causando muchas muertes cada año. De hecho, como ya comentamos hace algún tiempo, es una de las enfermedades que más muertes provocan en todo el mundo.

Precisamente por ello, y por lo común que se está volviendo, cientos de profesionales trabajan cada día en busca de nuevos tratamientos, de nuevas ideas que nos permitan salvar vidas. Un equipo de científicos españoles ha realizado su contribución hace poco, con el desarrollo de una nueva técnica que ha sido publicada en la revista PNAS. Acompáñanos y descúbrela.

En busca de una nueva diana

Los investigadores responsables de este descubrimiento pertenecen al Hospital del Mar de Barcelona, como podemos leer en El País. Estos se encontraban estudiando el cáncer de páncreas y por ello el nuevo tratamiento se centra exclusivamente en él. Pero, ¿en qué consiste?

Tu sistema inmune no ataca, porque esta proteína esconde el tumor

Todo comienza con un problema, y es que los tumores que aparecen en el páncreas, además de ser de los más peligrosos, suelen pasar inadvertidos hasta que los síntomas de la enfermedad se hacen muy evidentes. Para que puedas hacerte una idea, el cáncer de páncreas más común apenas tiene un índice de supervivencia del 5%. Son datos devastadores, ya que su desarrollo es prácticamente una sentencia de muerte.

Cuando nos encontramos ante un panorama de estas dimensiones, lo único que pueden hacer los científicos es seguir trabajando. A partir de ese trabajo podremos obtener más conocimiento, que al final se traduce en resultados. Los responsables de la nueva técnica decidieron centrar su atención en una proteína llamada Galectina-1. ¿Por qué ella?

Dicha proteína es producida por unas células llamadas fibroblastos y forma una coraza que protege la expansión del tumor. Gracias a ella ni los fármacos ni tu propio sistema inmune podrán llegar a actuar sobre el problema. Por esto, los responsables de la investigación estaban dispuestos a encontrar la manera de combatirla.

La ingeniería genética entra en juego

Podía existir un inconveniente, y es que las proteínas llevan a cabo funciones muy importantes en nuestro organismo, ¿qué pasaría si acabáramos con la Galectina-1? Tenemos vía libre, como apuntaba la principal responsable del estudio, Pilar Navarro:

Sus funciones son las de bloquear respuestas autoinmunes, así que si la bloqueas no tiene por qué pasar nada porque su función también la realizan otras proteínas.

Con unos ratones como sujetos, decidieron eliminar del código genético la información necesaria para construir la proteína. Por otro lado, también trabajaron con células que provenían de pacientes enfermos de cáncer, para comprobar cómo reaccionaban las células tumorales a la ausencia de su preciada Galectina-1. ¿Cuáles serían los resultados?

Afortunadamente fueron todo un éxito y tanto los fármacos administrados como el sistema inmunitario consiguieron reconocer las células tumorales. Además, otros factores como la velocidad de expansión fueron controlados. La propia Navarro apuntaba:

Validamos que inhibir la proteína Gal-1 tiene un efecto multidireccional porque ralentiza el crecimiento del tumor, frena las metástasis y recupera la respuesta inmunológica.

Un futuro muy prometedor

La constante investigación de enfermedades tan importantes como el cáncer da sus frutos, y esta nueva técnica es un ejemplo de ello. Gracias a la eliminación de una proteína puede cambiarse casi por completo el pronóstico del tumor de páncreas más común y letal, y aunque por ahora queda mucho trabajo por delante, los resultados finales podrían salvar muchas vidas.

El siguiente paso es uno de los más importantes

Para poder conseguir el objetivo final queda aún mucho por desarrollar, pero el próximo paso podría ser comprobar la eficacia de la nueva técnica en más casos, acercándonos cada vez más a la posibilidad de llevarla a cabo en seres humanos.