Hace más de 20 años una oveja inglesa llegó a ocupar todas las portadas y abría los telediarios. Sí, hablamos de la oveja Dolly, un tierno animal de granja que ostentaba el cuestionable honor de ser el primer animal clonado a partir de una célula adulta.

La oveja Dolly vivió plácidamente hasta los 7 años, una edad bastante prematura para la defunción de este tipo de mamífero, algo que hizo pensar a toda la comunidad científica que su muerte estaría relacionada con la clonación. De normal, una oveja suele vivir de media de 10 a 12 años.

Años después, la revista divulgativa científica Nature arroja algo de luz sobre este hecho, desmintiendo las sospechas entre su muerte y su origen clonado.

¿La clonación produce envejecimiento prematuro?

Si echamos un ojo al historial veterinario de Dolly, veremos que la oveja más popular de todos los tiempos fue diagnosticada con osteoartritis en su rodilla izquierda cuando esta contaba con 5 años y medio de edad. Así que cuando Dolly murió con siete años, lo lógico era pensar que su enfermedad y posteriormente estarían relacionadas con la razón de su existencia. Sorprendentemente, se asumió rápidamente este vínculo y se echó tierra al asunto.

Pero una nueva investigación de la que se hace eco Gizmodo demuestra que estas sospechas eran erróneas y que la muerte de Dolly fue un hecho trágico pero normal y corriente, de esos que se dan de vez en cuando en la vida.

Esta es Dolly, la oveja más popular de todos los tiempos. Gizmodo

¿Cuál fue la verdadera causa de la muerte de la oveja Dolly?

Los biólogos comenzaron a sospechar cuando tras un estudio de ocho años de duración realizado en cuatro ovejas de la misma línea genética que Dolly y también procedentes de la clonación, las conocidas como "Dollies de Nottingham". De las cuatro, tres mostraban síntomas de osteoartritis leve y la otra padecía osteoartritis moderada. Su estudio evidenció que todas ellas envejecían normalmente y que el caso de Dolly fue algo anecdótico.

Pero no era suficiente. Kevin Sinclair, director de la investigación y profesor de biología de la Universidad de Nottingham, lo explica así:

Nuestros hallazgos parecen contradecir la hipótesis original de la muerte de Dolly, la cual se consideró que envejeció prematuramente a causa de la clonación. Sin embargo, nunca se realizó una evaluación formal de la osteoartritis de Dolly. Por lo tanto, era necesario aclararlo.

Sorprendentemente, no se guardaron registros clínicos o radiografías originales de Dolly, por lo que el equipo de Sinclair tuvo que realizar un examen radiográfico (una especie de rayos X) en el esqueleto de Dolly, conservado en el National Museums Scotland de Edimburgo. Posteriormente, se analizó el esqueleto de Bonnie (la hija concebida de forma natural de Dolly), Megan y Morag (otras dos ovejas clonadas a partir de células diferenciadas o células madre pluripotentes).

Los resultados de estos análisis mostraron que la osteoartritis era más severa en ovejas más viejas que Dolly, es decir, que como es normal en esta enfermedad, se agrava con el paso de los años. Además, el grado de avance de la osteoartritis de Dolly era la propia para su edad. ¿Qué demuestra todo esto? Pues que Dolly envejecía como una oveja nacida de forma natural y padecía los achaques propios de sus congéneres.

Sandra Corr, coautora del estudio y profesora de la universidad de Glasgow, así lo confirma:

Se ha demostrado que la prevalencia y la distribución de la osteoartritis detectada a través de exploraciones radiográficas de las ovejas clonadas era similar a la observada en ovejas concebidas de forma natural. La conclusión de esto es que la preocupación inicial que relacionaba la clonación con la aparición temprana de la osteoartritis en Dolly era infundada.

Despejada esta incógnita vital para el desarrollo de experimentos de clonación en animales, el próximo paso es la clonación de perros. Pero el objetivo final de estos avances está muy claro: la clonación en la especie humana.

Por cierto, Dolly murió en 2003 tras haberle realizado la eutanasia porque había desarrollado cáncer de pulmón, una enfermedad muy común entre las ovejas.