Parecía un feroz dinosaurio, pero ni siquiera era un reptil: este animal estaba emparentado con nosotros
Los dimetrodones habitaron en la Tierra hace más de 270 millones de años y han dejado una gran impronta
A lo largo de los millones de años la Tierra ha estado habitada por muchos y diferentes tipos de seres. Algunos de los más famosos fueron los dinosaurios de la Era Mesozoica, pero se extinguieron hace 66 millones de años. No obstante, hubo muchas más, entre ellos se encontraba el Dimetrodon, un animal que parecía un dinosaurio, pero no lo era, es más, estaba emparentado con nosotros.
Meteoritos o grandes extinciones como las del Pérmico hicieron que grandes cantidades de animales desaparecieran para siempre. Sin embargo, la paleontología moderna los ha redescubierto. Uno de los especímenes más interesantes es el Dimetrodon, una criatura que como bien señala en un artículo National Geographic, era una “criatura vistosa con aspecto de reptil”.
Estaban a medio camino entre los mamíferos modernos y los reptiles
Los Dimetrodon o dimetrodontes fueron una familia de animales prehistóricos que habitaron el planeta que nosotros pisamos entre el 295 y el 272 millones antes de nuestra era en la era conocida como Pérmico, y más específicamente en su etapa temprana. Aun con su aspecto, el Dimetrodon no era un dinosaurios, que no aparecieron hasta 40 millones de años después.
¿Qué era entonces este animal? Pues es difícil de catalogar de forma simple. Se trataría de un réptil, pero no uno igual que los cocodrilos actuales, sino un sinápsido. Este tipo de animales se diversificaron en esta época y su mayor característica es que eran animales a medio camino entre los reptiles y los mamíferos. Hubo algunos especímenes dentro de los sinápsidos que tenían mamas.
Por otro lado, los dimetrodones fueron una familia extensa y no solo una única especie. Puesto que los hallazgos paleontológicos han demostrado que hubo distintos tamaños y formas. No obstante, todos tenían en común la grande y misteriosa aleta a su espalda. No es raro que en la prehistoria hubiera animales con aletas en sus espaldas, como el Spinosaurus aegyptiacus que aparece en Jurassick Park III (2001).

Dimetrodon en un paisaje típico del Pérmico. Estos animales eran carnívoros y cazaban reptiles.
La gran vela a las espalda de los dimetrodones podría haber servido como termorregulador del cuerpo, para atrapar calor del sol y también para liberarlo. Los expertos señalan que también pudo haber servido en los rituales de apareamiento, no está claro. Lo que sí lo está es que eran animales poderosos con grandes fauces capaces de destrozar a otros reptiles.
La inversión en las modernas investigaciones y la tecnología de última generación están permitiendo saber más sobre ecosistemas que desaparecieron hace millones de años. El Dimetrodon todavía mantiene el máximo interés en la comunidad científica. Con tamaños que iban desde el de un perro mediano a los 4,60 metros de largo y tan altos como una persona adulta, los dimetrodones eran seres vivos increíbles.