El perro ha sido considerado tradicionalmente el mejor amigo del hombre. Tras la domesticación del lobo, su evolución ha ido de la mano de la del hombre, acompañándolo y ayudándolo desde hace decenas de miles de años y desarrollando sus propias herramientas para empatizar con él. A decir verdad, la compenetración humano – perro es tan elevada que solo les falta hablar para que sea máxima.

La sustancia tóxica del chocolate es la misma que nos proporciona tanto placer al ingerirlo

Tras una dilatada trayectoria de convivencia, no es de extrañar que existan una serie de leyendas urbanas en torno a él que llevamos arrastrando generación tras generación a pesar de que en algunos casos se trata de hechos sin contrastar y de dudosa base científica.

Sin ir más lejos, la que relaciona un año perruno con siete años humanos o la de los alimentos prohibidos para los canes, entre ellos el chocolate.

La sabiduría popular asegura que el chocolate es una de las sustancias más tóxicas para los perros (¡y gatos!) y están en lo cierto, según confirma Mental Floss. ¿Pero a qué se debe esa toxicidad? ¿Cómo puede ser así si nosotros comemos chocolate como si no hubiera un mañana?

Aunque a nosotros nos encante, el chocolate puede ser mortal para tu perro. Hot Pass

¿Por qué es tan tóxico el chocolate para los perros?

La clave de todo es la teobromina, una sustancia química natural de la familia de las metilxantinas que también se encuentra en la cafeína. Como curiosidad, su origen etimológico proviene del griego "teo", que significa dioses y "bromo", alimento. Sí, lo has intuído bien, consideramos que el chocolate es un alimento de dioses precisamente por el placer y estimulación que nos causa su ingesta, según la revista Muy Interesante.

El problema es que la teobromina no les sienta igual a todos los animales. Mientras que los humanos la metabolizamos fácilmente, los perros no pueden hacerlo. Mike Topper, presidente de la American Veterinary Medical Association lo explica así:

Los perros simplemente no pueden descomponer la teobromina tan rápido como hacemos los humanos, así que cuando la consumen, puede causar daños.

Los efectos tóxicos de esta metabolización lenta pueden ir desde unas leves molestias estomacales hasta fallos cardiacos e incluso la muerte. Si tu perro come chocolate, primero puede comenzar teniendo una sed desmesurada, tener diarrea y volverse hiperactivo. Pero las cosas pueden ponerse peor si esa hiperactividad va a más y desarrollan una arritmia que desemboca en un ataque al corazón.

Con esa mirada lastimera, es difícil decirles que no. Sé fuerte. Mental Floss

Aunque los gatos son mucho más sensibles a la teobromina, es menos probable que coman chocolate. Y es que los gatos son auténticos gourmets a los que el dulce no les atrae demasiado. Pero los perros son verdaderas aspiradoras de comida capaces de tragárselo todo, basta ver con qué ojos nos miran mientras estamos en la mesa. Da igual que estemos comiendo un trozo de pan que brócoli. Se les hace la boca agua.

¿Qué hacer si tu perro come chocolate?

En caso de que tu mascota se coma un trozo de tu tableta de chocolate favorita o un bombón, lo mejor es llevarlo al veterinario en menos de dos horas. Como hemos comentado antes, la teobromina es metalizada lentamente, por lo que si los profesionales son capaces de provocar su expulsión cuanto antes, menos tendrá que metabolizar el perro y por tanto, menos riesgo habrá. Para ello, tu veterinario forzará su vómito o incluso podría realizarle un lavado de estómago con carbón activo, como explican en la web veterinaria VCA Hospitals.

La toxicidad del chocolate ingerido dependerá de varios factores. Para empezar, no es lo mismo un chocolate con leche, con menor cantidad de teobromina, que el delicioso chocolate negro, con mayor concentración. También influirán factores como el tamaño del perro o si este ha padecido o padece problemas cardiacos.

Desde luego, si tu perro está débil, es viejo o es de raza pequeña, no se te ocurra perder el tiempo y corre al veterinario, porque la vida de tu mascota está en juego. Mike Topper puntualiza:

Un gran danés que se come dos bombones podría no tener la misma reacción que un chihuahua que se come cuatro. Mientras que el primero podría tener una simple diarrea, el segundo probablemente requerirá atención veterinaria.

Aun así, no relajes la guardia porque la reacción es imprevisible. La web PetMD tiene una calculadora para ver cuál es el riesgo de tu perro al comer chocolate basada en su tamaño y la cantidad comida, pero obviamente se trata de una aproximación que no tiene en cuenta la cauística particular de tu mascota o incluso el tipo de chocolate, aunque sirva como orientación.

Por lo que en caso de ingesta, lo mejor de todo es que llames a tu veterinario, porque él mejor que nadie sabrá recomendarte qué hacer. Siempre será mejor correr al veterinario y pagar una factura que esperar hasta que sea demasiado tarde.