Pesa 37 toneladas y mide lo mismo que un autobús: este pez es el más grande del planeta y no es carnívoro
Descubre un animal que habita nuestro planeta desde hace 60 millones de años
Existen animales gigantes en nuestro planeta, aunque si nos embarcamos en una aventura marítima, din duda alguna una especie de tiburón sería la que nos dejaría con la boca abierta. Estamos hablando de un animal tan colosal en sus dimensiones que puede tener un tamaño similar al de un autobús y que cuyo peso se cuenta en decenas de toneladas. ¿Quieres descubrir de qué pez estamos hablando?
Descubre al pez más grande de la Tierra
Si eres aficionado a la naturaleza y has visto la imagen que ilustra la portada de este artículo, seguramente ya sabes que estamos hablando del tiburón ballena. No existe pez más grande, aunque sí hay un animal marino que le supera en tamaño, la de sobra conocida ballena azul. Sin embargo, no nos desviemos del protagonista de estos párrafos.
El tiburón ballena, conocido científicamente como Rhincodon typus, es una subclase dentro de los vertebrados acuáticos conocidos como condrictios. Hablamos de un pez que presenta un vientre blanco, pero que cuenta con un patrón de manchas y líneas en su dorso, que le han hecho ganarse apodos como pez dominó o pez dama. Dado que cada individuo tiene un patrón diferente, este se puede utilizar a modo de identificación.
Como comprenderás por su tamaño, todas sus características son excepcionales. La piel del tiburón ballena tiene un grosor de 10 centímetros y su boca puede alcanzar los 1,5 metros de longitud. Se han descrito algunos ejemplares, a los que se hace referencia en el libro The Guinness book of animal facts and feats, que rondaban los 12,65 metros de largo y que pesaban más de 21 toneladas.
La literatura de principios del siglo XX incrementa estas cifras hasta límites colosales. Por ejemplo, una publicación de Hugh McCormick Smith, en el año 1925, habla de un tiburón ballena atrapado en una trampa para peces y que pudo llegar a pesar alrededor de las 37 toneladas. Por el momento, este tipo de relatos están más cerca de la ficción que de la realidad, con lo que hay que tomárselos como leyendas de otra época.
A pesar de su aspecto y tamaño, se puede nadar junto al tiburón ballena, es dócil y tranquilo.🦈🌊pic.twitter.com/ebc1TTQkUq
— Enséñame de Ciencia (@EnsedeCiencia) April 1, 2024
Lo que sí es una absoluta realidad es que el tiburón ballena se nutre a través de una técnica conocida como alimentación por filtración. ¿Y esto qué significa? En este caso, el animal succiona una gran cantidad de líquido, que después acabará desechando para quedarse con los organismos que han entrado en su interior. Si has visto el clásico de Disney Pinocho, sabrás de lo que te estamos hablando.
En cuanto a las especies más habituales de las que se alimenta el tiburón ballena, podemos destacar el fitoplancton, algunas algas y los crustáceos diminutos conocidos como kril, aunque a veces también tienen antojo de presas más grandes, como larvas de cangrejos o bancos de peces pequeños. Este pez posee lo que se denominan dentículos dermales, el lugar donde queda atrapada la comida, y también emite una especie de tos para limpiar los restos de su comida.
A diferencia de otras especies de tiburón, se sabe que estos peces son bastante amistosos con el ser humano, dándose casos, como puedes ver sobre estas líneas, de convivencia en sesiones de buceo con valientes exploradores del océano. Además, algunos ejemplares son tan juguetones que se han reportado ocasiones en que salen a la superficie con la tripa hacia arriba para ser acariciados por humanos y para, de paso, que estos les ayuden a desprenderse de sus parásitos.
Suelen habitar aguas cálidas, cerca de los trópicos, y prefieren el mar abierto para pasar la mayoría de su tiempo, que acercarse a la costa, aunque, como te hemos explicado, no tienen problema en dejarse caer en zonas de aguas menos profundas. En estos momentos, el Rhincodon typus se encuentra como una especie marina amenazada, según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, sobre todo por el auge mundial del turismo y de la industria pesquera.