Si eres de esos a los que les gusta pasar el rato merodeando por las redes sociales, seguro que en las últimas horas te has encontrado con una entrañable rata que se da un baño. Ojo, no es que los animales no se bañen en charcas o ríos, de hecho todos hemos visto algún documental en el que los leones aprovechan el baño de las gacelas para atacarlas.

No, esta rata se baña tal y como tú lo haces cada mañana: con jabón, deleitándose bajo el agua caliente y frotando briosamente las zonas conflictivas. Y la verdad, no deja de ser sorprendente y divertido cómo se parece a nosotros. Por cierto, que sepas que tras ese viral hay truco: en realidad no se está bañando, solo intenta deshacerse del jabón. Pero su habilidad para emularnos no es, ni de lejos, su mejor virtud.

No se está bañando: solo intenta deshacerse del jabón

A decir verdad, no es una rata cualquiera de esas que pululan por las alcantarillas: se trata de una rata topo o Heterocephalus glaber, un tipo de roedor sin piel que parece un saco de piel arrugada. Si nunca te has topado con esta rata que no te extrañe, ya que su hábitat se encuentra en los desiertos de África oriental. Pero además de disfrutar de los baños, también tienen un extraño y sorprendente poder: son completamente inmunes al cáncer.

No es su única habilidad sorprendente, si bien unos investigadores acaban de descubrir que las ratas topo no envejecen, una característica que les confiere ventajas obvias, como por ejemplo que sus posibilidades de morir no aumentan con la edad.

Y es que, para el resto de los mamíferos, el riesgo de muerte aumenta conforme pasa el tiempo. Este efecto se denomina la ley de mortalidad o función de Gompertz-Makeham, como puedes ver en este artículo de la Universidad del Pais Vasco y consiste en una ecuación matemática que relaciona el ratio de mortalidad con el aumento de los años una vez alcanzada la edad adulta.

Por ejemplo en la especie humana, el riesgo se duplica cada año una vez pasados los 30. Pero esto ni le va ni le viene a nuestra rata topo africana.

Rochelle Buffenstein, investigadora principal de la firma antiedad Calico, explica a la revista divulgativa Science:

Para mí, este es el dato más excitante que nunca he tenido. Va contra todo lo que sabemos de biología en mamíferos.

Y no lo dice por decir, no obstante llevan más de 30 años investigando este fenómeno en particular de las ratas topo. Tras más de analizar 3.300 ratas topo, han descubierto que su tasa de mortalidad es de 1:10.000 y esta permanece constante con el paso del tiempo.

La rata topo, un animal muy especial. PBS

Teniendo en cuenta esta particularidad de la especie, sería interesante saber cómo es su reproducción. Al fin y al cabo, si un ser nunca muere y se reproduce como ratas, provocará una plaga con efectos devastadores en el ecosistema.

La rata topo alcanza su madurez sexual a los 6 meses de edad y se reproduce hasta los 6 años. Eso sí, algunas viven más de 30 años, así que podríamos decir que tienen una menopausia muy larga

Buffenstein continua explicando más curiosidades sobre esta especie:

Nuestra investigación demuestra que las ratas topo no envejecen de la misma forma que otros mamíferos y que de hecho no muestran apenas signos de envejecimiento y su riesgo de muerte no aumenta a pesar de haber superado su madurez reproductiva. Se trata de animales excepcionales que revelan mecanismos biológicos relativos a la longevidad.

Desgraciadamente para el común de los mortales, todavía se desconoce cuál es el secreto de las ratas topo desnudas. Un estudio de 2009 publicado por Proceedings of the National Academy of Sciences sugiere que entre las causas se encuentra una cadena estable de proteínas y una menor oxidación.

¿Podrá extrapolarse a otros mamíferos? Todavía es pronto para saberlo. Mientras tanto nosotros tendremos que contentarnos con seguir investigando para alcanzar la inmortalidad o ver cómo es la eterna juventud en las estrellas de cine. Eso sí, La próxima vez que vuelvas a encontrarte con la rata topo dándose un baño, recuerda que eso no es lo mejor que puede hacer.