El Instituto del Corazón de Texas, en Estados Unidos, es la entidad que está detrás de uno de los avances más prometedores de la ciencia en los últimos años. Un equipo de científicos ha logrado regenerar por completo un corazón tras sufrir un infarto, la enfermedad cardiovascular más mortal del mundo.

Este increíble hallazgo podría suponer un cambio brutal en el futuro, ya que, como explican desde Muy Interesante, las enfermedades cardiovasculares causan un tercio de todos los fallecimientos en el planeta, siendo la primera causa de muerte. Además, según especifica la Fundación Española del Corazón (FEC), estas enfermedades es responsable de más de 117.000 muertes anuales tan solo en España.

Queda claro que las cifras no tienen nada de positivo, por lo que el descubrimiento de este centro estadounidense llega para aportar algo de luz a una situación complicada. ¿Cómo se ha podido regenerar por completo un corazón? ¿Sirve para luchar contra los ataques al corazón?

Así te afecta un infarto de miocardio

El infarto de miocardio reduce la capacidad funcional de tu corazón

Como has podido comprobar, los ataques al corazón cada vez son más habituales. Los expertos recomiendan ejercicio físico (tienes que andar mucho más de lo que crees) y una alimentación saludable, entre otras prácticas. No hacer caso a las recomendaciones puede llevarte a sufrir un infarto de miocardio, que hará que tu corazón sea más frágil en el futuro.

La propia FEC expone en su web que el infarto de miocardio se produce cuando las arterias coronarias se estrechan, el oxígeno es incapaz de llegar al miocardio, por lo que este tejido muscular no puede generar energía.

Todas las células que no reciben sangre se mueren y no tienen la capacidad de regenerarse, por lo que disminuye la capacidad de tu corazón de bombear sangre. Tras un infarto de miocardio, tu corazón puede notar las consecuencias y desarrollar una insuficiencia cardíaca de la que penda toda tu vida.

Sin embargo, el alcance del infarto dependerá también del tiempo que tardes en recibir atención médica, como puedes comprobar en el anterior vídeo explicativo.

El avance logrado por el Instituto del Corazón de Texas supone una revolución total en esta enfermedad cardiovascular. James Martin, uno de los autores de la investigación de la que te hablamos hoy, ha aclarado cómo las opciones para recuperarse de un ataque al corazón no son muchas:

El mejor tratamiento que tenemos hoy en día para esta situación es la implantación de un dispositivo de asistencia ventricular o llevar a cabo un trasplante de corazón, pero el número de corazones disponibles para esos trasplantes es limitado.

Un hallazgo que cambiará el mundo

La información encontrada por los científicos de Estados Unidos podría cambiar un mundo en la que la primera causa de muerte son las enfermedades cardiovasculares. Antes has podido conocer que las células muertas no se regeneran tras sufrir un infarto, y aquí está la clave de todo.

Los expertos han trabajado en nuevas formas de regenerar el corazón tras el ataque, y han encontrado una muy útil. La revista Nature ha publicado dicho estudio, donde los responsables explican que han logrado lo imposible al inactivar la ruta de señalización o comunicación llamada Hippo.

Esta ruta se encuentra dentro de las células del corazón y es la encargada de anular la regeneración de los cardiomiocitos, las células del miocardio. La inactividad de la vía Hippo ha permitido cambiar radicalmente todo lo que los científicos pensaban: sí, el corazón tiene la capacidad de regenerarse.

La anulación de Hippo permitió que aquellas células del corazón que habían muerto tras un grave infarto comenzarán a renovarse con el paso de una semanas. John Leach, uno de los coautores de la investigación, ha confirmado las buenas noticias:

Después de seis semanas, observamos que los corazones lesionados habían recuperado su función de bombeo al nivel del corazón de los ratones de control, los sanos.

Solo seis semanas son necesarias para que el corazón vuelva a funcionar tal y como lo hacía antes, algo que resulta totalmente asombroso. Sin embargo, y como has podido leer anteriormente, los científicos solo han hecho estas comprobaciones trabajando con ratones.

Para averiguar si el corazón humano funciona de la misma forma que el de este animal, los investigadores han pedido más tiempo. Nuevos estudios confirmarán si el hallazgo es tan interesante como parece en un primer momento. Y es que no solo sirve para luchar contra el infarto de miocardio, sino que la inactividad de Hippo también altera la aparición de fibrosis.

Nuevas vías de regeneración del corazón

El estudio realizado por este instituto de Texas no ha sido el único que ha tratado de conocer cómo puede regenerarse un corazón tras sufrir un infarto. Al respecto, también contamos con todos los datos ofrecidos por la Universidad de Oxford y la University College de Londres, que han trabajado conjuntamente para dar con algo muy positivo.

Científicos estadounidenses han logrado regenerar un corazón por completo tras un infarto. Metahealth Report

Según los responsables del estudio, el corazón puede comenzar a regenerarse por sí solo después de un ataque. Además, esta regeneración puede acelerarse gracias a una proteína llamada factor de crecimiento endotelial vascular C (VEGF-C por sus siglas en inglés).

Paul Riley, profesor de la Universidad de Oxford, se ha mostrado muy positivo con este revolucionario avance. Riley ha sido el encargado de explicar en qué consiste:

Hemos demostrado que los pacientes que han sufrido un ataque al corazón, con la estimulación adecuada, pueden experimentar grandes avances gracias a esta proteína que activa y estimula el músculo del corazón para regenerarlo. Al mismo tiempo, podría minimizar los daños causados por el ataque al corazón y mejorar la función de bombeo de la sangre.

Los científicos autores de este estudio no dudan al creer que esta proteína podría ser muy útil para crear medicamentos y tratamientos que sirvan para contrarrestar la insuficiencia cardíaca, enfermedad que sufren aquellos que han sido víctima de un ataque al corazón.

El panorama que se vislumbra en el futuro es muy prometedor gracias a estos dos avances científicos. La lucha contra los infartos de miocardio podría recibir dos grandes compañeros si se confirma que la inactividad de la ruta Hippo y la proteína VEGF-C son tan beneficiosas como parece.