Servía para limpiar nuestras casas, pero ahora también impulsará los barcos: este elemento podría ser el futuro del comercio marítimo

Una compañía fundada por cuatro exalumnos del MIT afirma haber encontrado la manera de utilizar un producto de limpieza como fuente de energía para barcos y el sector industrial

Servía para limpiar nuestras casas, pero ahora también impulsará los barcos: este elemento podría ser el futuro del comercio marítimo
El transporte marítimo navega hacia la descarbonización
Publicado en Ciencia

Convertir el amoniaco en un combustible seguro, eficiente y libre de emisiones parece que no está lejos de hacerse realidad. Sobre el papel, ese compuesto químico lo tiene todo: no tiene carbono, es muy denso energéticamente, es fácil de transportar y almacenar y su producción ya existe a escala global. El único problema se da en que al quemarlo se generan óxidos de nitrógeno muy nocivos y que para extraer hidrógeno hacen falta altas temperaturas y mucha energía. Entonces, ¿el amoniaco es realmente una solución?

Amoniaco como el combustible del futuro

Te respondemos la anterior pregunta presentándote a la compañía Amogy, creada por cuatro antiguos alumnos del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Ellos, según la información publicada en la página web del MIT, aseguran haber encontrado un catalizador capaz de separar el amoniaco en hidrógeno y nitrógeno con un 70 % más de eficiencia que los sistemas actuales.

Es ese hidrógeno el que podría alimentar pilas de combustible o motores, evitando así los temidos óxidos de nitrógeno, procedentes de la quema de amoniaco. La compañía, además, venderá sus catalizadores y sus sistemas modulares ya listos para instalarse en barcos, generadores o en maquinaria industrial. De hecho, ya ha demostrado su tecnología impulsada por este compuesto en un dron, un tractor, un camión y un remolcador.

Además, grandes compañías como Samsung o Hyundai ya han invertido más de 300 millones de dólares en la compañía. Seonghoon Woo, consejero de la empresa, declaraba: "nadie ha demostrado que el amoníaco se pueda usar para impulsar cosas a la escala de barcos y camiones como nosotros. Hemos demostrado que este enfoque funciona y es escalable".

La empresa, que ha inaugurado un centro de investigación y fabricación en Houston, ya está trabajando en su primer programa piloto industrial, junto a la firma japonesa JGC. Además, ya ha firmado un contrato de fabricación con Samsung Heavy Industries y un sistema capaz de generar un megavatio de potencia eléctrica usando amoniaco como combustible en la ciudad de Pohang, en Corea del Sur.

Si el cracking del amoniaco, es decir, el proceso químico que consiste en romper sus moléculas es habitual en plantas gigantes y a temperaturas extremas, Amogy ha conseguido crear catalizadores, esas sustancias que acelera la reacción química, que funcionan a temperaturas más bajas, ocupan menos espacio y abaratan todo el proceso. De esta manera, se genera hidrógeno de forma eficiente para llegar a las pilas de combustible y producir electricidad limpia allí donde se necesite.

Este avance es la gran oportunidad de descarbonizar sectores tan férreos como el transporte marítimo, la minería, la construcción, la química o la generación eléctrica. Si el amoniaco puede suministrar energía sin emisiones a gran escala, podría convertirse en una pieza clave de la transición energética. Y esta vez no parece una promesa, sino un camino que se abre paso delante de nosotros.

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