Un estudio advierte que la capa de ozono no se está recuperando y no es una noticia tranquilizadora
El estudio publicado coge datos de 2022 y es poco optimista, aunque la comunidad científica lo está rebatiendo.
La capa de ozono es una gran aliada del ser humano. Este gas se sitúa muy alto en la atmósfera y tiene la capacidad vital de absorber los rayos ultravioleta que emite el sol y que son perjudiciales para el ser humano. En la década de 1970 y 1980 se vio un gran agujero debido a nuestra contaminación. Solucionado el problema ha empezado a recuperarse, o eso parecía hasta ahora.
El ozono es un elemento en forma de gas que se sitúa en la estratosfera, a una distancia entre 15 y 30 kilómetros de altura. Aunque es verdad que hay ozono en otras partes, aquí es donde se concentra la mayoría. Este gas tiene la cualidad de captar gran parte de los rayos ultravioletas que emite el sol y son peligrosos para los humanos. Por tanto, sin su existencia, la vida sería imposible en el planeta Tierra.
Investigadores independientes no creen que la capa se esté recuperando
A pesar de la importancia de esta capa protectora, el ser humano la ha cuidado poco hasta hace relativamente poco. Con la aparición de los gases clorofluorocarburos (CFC) la capa se fue debilitando con el paso del tiempo. En las décadas de 1970 y 1980 los científicos alertaron de la situación, ya que se había producido un agujero en la capa.
Este agujero hacía peligrar la vida si se hacía más grande. Por tanto, los CFC fueron prohibidos y en una política que unió a todo el planeta, la capa de ozono dejó de desgastarse a la velocidad que lo estaba haciendo. Es más, en los tiempos actuales los estudios señalaban que se estaba recuperando y que en las próximas décadas el agujero se cerraría de nuevo. Sin duda grandes noticias.
Sin embargo, y aquí vienen las malas noticias, un último análisis realizado por investigadores independientes han señalado que esto no es así. La capa de ozono no se está recuperando, es más, podría estar haciéndose más grande debido al cambio climático y al efecto invernadero, no solo a los inexistentes CFC de antes.
El estudio se ha realizado usando datos de 2022 en donde se puede confirmar que la capa de ozono no muestras signos de mejora. No obstante, este estudio tiene muchos más detractores que partidarios. Profesores como Martir Jucker así lo han hecho saber sin cortarse un pelo. Argumentan que el análisis no tiene en cuentas distintas variables que afectan al ozono, por tanto, no es exacto.
Publicado en la revista Nature Communications, los autores del trabajo han mostrado una situación poco halagüeña para la capa de ozono. Sin embargo, habrá que esperar la contestación de los que no están de acuerdo con el mismo para saber a ciencia cierta que está ocurriendo con el ozono a 15 kilómetros sobre nuestras cabezas.