Un nuevo estudio podría haber revelado la verdadera naturaleza de los agujeros negros: son portales a otros universos
Es sería una de las teorías más apasionantes de las leyes físicas que imperan en el cosmos y que podría explicar el origen de nuestro universo

Como si fuese uno de esos toboganes de un parque acuático, que acaban succionando a los bañistas en un agujero central para expulsarlos a una piscina, los agujeros negros podrían no ser exactamente los objetos que se han teorizado durante décadas. Por el momento, las teorías se recopilan en libros, documentales y artículos científicos, a la espera de que en alguna ocasión, quizás sea algo imposible, podamos comprobar quién estaba en lo cierto. Un científico, en este caso, nos desvela una posibilidad sorprendente.
¿Agujeros negros o portales a otros universos?
El concepto de agujero negro, explicado de manera sencilla, no es difícil de comprender. Estamos ante objetos cósmicos que atraen gas, polvo, masas e, incluso, la propia luz para desaparecer de nuestro universo. Más allá del horizonte de sucesos, el punto de no retorno, las leyes de la física dejan de tener sentido, en una característica que se denomina singularidad. Sin embargo, ¿quién dice que todo lo que un agujero negro engulle se pierde para siempre?
Nikodem Poplawski, físico teórico de la Universidad de Indiana, publicó un artículo en la revista científica Physics Letters B en el año 2010 en el que se expone una nueva naturaleza de estos agujeros negros. No estaríamos hablando de regiones del cosmos donde todo lo que entra en su territorio acaba siendo devorado, sino que serían simples portales a otros universos. Pero, ¿cómo es esto posible?
El doctor Poplawski propone una teoría que no ha tenido demasiado recorrido a lo largo de los años, pero que sí nos permite pensar durante horas en las implicaciones que podría tener. El concepto fundamental de su teoría es la torsión, que sería una fuerza similar a la fuerza gravitacional y que actúa sobre la materia del universo. Esta fuerza aún no ha sido demostrado, pero podría ser una revolución en nuestro conocimiento del cosmos.
Nikodem Poplawski habla acerca de cómo un agujero negro no acabaría en una singularidad, sino que sería uno de los componentes de un puente de Einstein-Rosen, también conocido a menudo como agujero de gusano. Sí, tal y como imaginas, estamos hablando de lo que también se conoce como agujero blanco, en contraposición con el agujero negro, que implicaría que al otro lado se expulsaría la materia, luz, gases o polvo cósmico engullido previamente.
Es aquí donde entraría la creación de la materia de nuestro universo. Nikodem, en declaraciones recogidas por el medio Popular Mechanics, asegura que:
Creo que lo que sucede es que cuando el universo padre del agujero negro se colapsa, debido a la torsión, la singularidad no se forma. Debido a que la materia ya estaba dentro del horizonte de sucesos y se quiere mover, decide crear un nuevo espacio. Que sería, básicamente, nuestro universo en expansión.
De hecho, esta teoría también podría explicar el origen del unvierso, como el resultado de un agujero negro en otro universo que, de repente, expulsa una inmensa cantidad de materia y energía que había ido acumulando. Eso sí, existe un ligero contratiempo en este campo de los agujeros blancos: el camino abierto entre universos no es de ida y vuelta, es decir, no se puede introducir materia por el extremo donde ha sido expulsada.
Además, como sucede con la mayoría de arriesgadas teorías, existe un problema aún mayor: es prácticamente imposible demostrar la teoría del agujero negro como portal a otro universo. Dejan Stojkovic, profesor de cosmología en la Universidad de Búfalo, habla acerca de esa fuerza teorizada por el doctor Poplawski:
(...) hasta el momento, no nos hemos topado con observaciones que requieran de la introducción de la torsión. Sin embargo, la torsión podría aparecer en regímenes de muy fuerte gravedad, como por ejemplo cerca de singularidades clásicas, donde aún no tenemos ninguna observación.
Eso sí, Dejan Stojkovic sí cree en una parte de la teoría, afirmando que piensa que 'nuestro universo está dentro de un agujero negro de cientos de miles de millones de años luz de tamaño'. El futuro se presenta apasionante, ya solo ante la posibilidad de encontrar evidencias que soporten la teoría tan complicada como intrigante. Y si quieres una demostración de ciencia ficción, en la película Interstelar, se demuestra el concepto de agujero negro como portal, en ese caso a otro lugar del universo, una especie de atajo.