Una huella dactilar encontrada en un antiguo navío podría resolver un misterio de hace más de 2.000 años
Una marca humana atrapada en brea conecta el presente con una incursión marítima de la Edad del Hierro
Un misterio ha atravesado más de dos milenios para llegar hasta nuestros días. Investigadores de la Universidad de Lund han identificado una huella dactilar humana en el alquitrán utilizado para sellar el barco de tablones más antiguo conocido de Escandinavia. El hallazgo nos invita a descubrir a los marineros que tripularon esa embarcación en el siglo IV a. C. y ofrece nuevas claves sobre quiénes fueron y desde dónde partieron.
Explorando la huella dactilar de un marinero de la Edad del Hierro
Este navío, conocido como el barco de Hjortspring, está vinculado a un episodio violento de la historia escandinava y que ocurrió en la isla de Als, frente a la actual costa de Dinamarca. Un reciente estudio, publicado en la revista científica PLOS One, nos pone sobre la pista de un pequeño grupo de cuatro barcos que llegó para atacar la isla. El asalto fracasó y los asaltantes vieron sus armas hundidas en una zona pantanosa junto con una de las embarcaciones.
Durante décadas, el origen de aquellos atacantes ha sido todo un enigma, tal y como explica Mikael Fauvelle, arqueólogo de la institución sueca y uno de los autores del estudio, en el comunicado publicado en la página web de la Universidad de Lund. Pero, volvamos a lo que sabemos. El barco fue descubierto en la década de 1880 en Hjortspring Mose, una ciénaga de la isla de Als.
Esa zona fue excavada en los años veinte del siglo pasado, cuando se pudo constatar la excepcional conservación del barco, debido al entorno húmedo y pobre en oxígeno. Sin embargo, este barco de tablones hallado en Escandinavia, que hoy puede verse en el Museo Nacional de Dinamarca y que tenía un origen desconocido, empieza a ser menos misterioso gracias al análisis de sus materiales.
Al aplicar técnicas modernas al alquitrán usado para impermeabilizar la nave, el misterio comenzó a desvelarse: lo que cubría a aquella embarcación era brea de pino. Mikael Fauvelle explica: "el barco estaba impermeabilizado con resina de pino, lo cual fue sorprendente. Esto sugiere que se construyó en un lugar con abundantes pinares".

Fotografía que muestra huella dactilar, a la izquierda, y una tomografía de rayos X de alta resolución de la huella dactilar, a la derecha
Hasta la llegada de este estudio, algunos expertos aseguraban que el barco procedía del entorno de la actual Hamburgo. Ahora, los nuevos datos apuntan más bien a regiones costeras del mar Báltico, que son ricas en pinares. Por tanto, si el barco se construyó en la costa báltica, sus tripulantes habrían recorrido cientos de kilómetros de mar abierto para lanzar el ataque contra la isla de Als. Y esto lo cambia todo, ya que estaríamos hablando de una expedición marítima planificada, muy anterior a la era vikinga.
La huella dactilar encontrada en el alquitrán, por ahora, no es una prueba que permita identificar a su portador. Aun así, aún quedan misterios por resolver. El siguiente paso será analizar los anillos de crecimiento de la madera para localizar el lugar exacto donde se talaron los árboles. Incluso se podría llegar a extraer ADN del propio alquitrán, algo que permitiría conocer la identidad del marinero desconocido y exponer una incursión naval con muchos hilos de los que tirar.